Hijos y nietos del exilio republicano
 
 

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Me llamo Ambar Maldonado y nací en Caracas, Venezuela el 12 de diciembre de 1980.

Mi madre se llama Luz González Llerandi, nacida en Caracas y mi padre Gerardo Maldonado Delgado nacido en San Cristóbal, Venezuela. Tengo dos hermanos gemelos llamados Daniel y Diego y han nacido en Caracas.

Mi conexión familiar con España viene por el lado de mi madre. Su madre llamada Maruja Llerandi Segura nació en Llanes, Astúrias, el 16 de febrero de 1933, y era la menor de 10 hermanos.

 

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MEMORIAL DEMÒCRATIC


CORREO ELÉCTRONICO

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Una vez que comenzó a caldearse la situación política en España mi bisabuela Isabel Segura y su madre decidieron buscar refugio para mi abuela y sus hermanos en su ciudad natal, Barcelona. Aquí vivieron una temporada en un pequeño piso frente a la Sagrada Familia, hasta que los fascistas invadieron la ciudad teniendo que migrar a Francia. Vivieron en el Chateau de Grammont  y luego fueron movilizados a Marsella a la colonia La Rouviere. El 12 de mayo de 1942 los 4 hermanos mayores de mi abuela subieron en el Marechal Lyautey rumbo Casablanca  para luego tomar el buque portugués Serpa Pinto que se dirigió finalmente a Nueva York. El 6 de Julio de 1942 mi abuela  viaja a América sola, en el barco Nyassa dejando a su madre y hermana mayor en Francia.

Una vez que todos llegaron a Nueva York, Estados Unidos, esperaron 1 año aproximadamente en la Edwin Gould Foundation a que lograran ubicar a todos los hermano lo más cerca posible, este  lugar resultó ser Madison, Wisconsin. Aquí mi abuela pasó su niñez y adolescencia con los Raemisch, su maravillosa  familia adoptiva que constaba de Mister,  Missis Raemisch y sus dos hijos adoptivos Ronald y Darlene. Luego de 7 años mi abuela y sus hermanos logran reencontrase con su madre (Isabel) en Wisconsin. Este encuentro fue decisivo para ella, aquí decidió recuperar los años perdidos sin su familia y se muda a Venezuela donde residía su mamá.

Conoció a mi abuelo, Armando González y tuvieron 6 hijos, Carlos Armando, Rogelio, María Luz, Gustavo, Ricardo y Armando. Luego de unos cuantos años mis padres se conocen y es cuando me incorporo a la historia.

Luego de estudiar mi carrera universitaria, mis padres me dieron la oportunidad de hacer un postgrado fuera de Venezuela. A pesar de nunca haber viajado a Europa decidí ir a Barcelona, ciudad de artistas que toca el mediterráneo, llena de historias que mi abuela me contaba cuando era niña. Por una u otra razón siempre sentí cariño por esta ciudad sin haberla conocido anteriormente.

Hoy en día mi abuela vive en la Isla  de Margarita con sus hijos Rogelio y Armando, mi familia, Gustavo y Carlos Armando en Caracas, Ricardo en Medellín, Colombia y yo en Barcelona. Lamentablemente vivimos a kilómetros de distancia pero no impide que sigamos siendo la maravillosa familia que mi abuela construyó durante su vida.

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Em dic Ambar Maldonado González vaig néixer a Caracas, Veneçuela el 12 de desembre de 1980

La meva mamà es diu María Luz González Llerandi nascuda a Caracas i el meu pare Gerardo Maldonado Delgado nascut en Sant Cristóbal, Veneçuela. Tinc dos preciosos germans bessons anomenats Daniel i Diego Maldonado nascuts també a Caracas.

La meva connexió familiar amb Espanya ve pel costat de la meva mare, la seva mamà (la meva àvia) cridada Maruja Llerandi Segura, va néixer en Llanes, Astúries el 16 de febrer de 1933, sent la menor de 10 germans.

Una vegada que va començar a “caldearse” la situació política a Espanya la meva besàvia Isabel Segura i la seva mare van decidir buscar refugi per a la meva àvia i els seus germans a la seva ciutat natal, Barcelona. Aquí van viure una temporada en un petit pis enfront de la Sagrada Família, fins que els feixistes van envair la ciutat havent de migrar a França. Van viure en el *Chateau de Grammont i després van ser mobilitzats a Marsella a la colònia La Rouviere. El 12 de maig de 1942 els 4 germans majors de la meva àvia van pujar en el Marechal Lyautey rumb Casablanca per després prendre el buc portuguès Serpa Pinto que es va dirigir finalment a Nova York. El 6 de Juliol de 1942 la meva àvia viatja a Amèrica sola, en el vaixell Nyassa deixant a la seva mare i germana major a França.

Una vegada que tots van arribar a Nova York, Estats Units, van esperar 1 any aproximadament en la Edwin Gould Foundation al fet que aconseguissin situar a tots els germà el més a prop possible, aquest lloc va resultar ser Madison, Wisconsin. Aquí la meva àvia va passar la seva infantesa i adolescència amb els Raemisch, la seva meravellosa família adoptiva que constava de Mister, Missis Raemisch i els seus dos fills adoptius Ronald i Darlene. Després de 7 anys la meva àvia i els seus germans aconsegueixen retrobés amb la seva mare (Isabel) a Wisconsin. Aquesta trobada va ser decisiva per a ella, aquí va decidir recuperar els anys perduts sense la seva família i es muda a Veneçuela on residia la seva mamà.

Va conèixer al meu avi, Armando González i van tenir 6 fills, Carlos Armando, Rogelio, María Luz, Gustavo, Ricardo i Armant. Després d'uns quants anys els meus pares es coneixen i és quan m'incorporo a la història.

Després d'estudiar la meva carrera universitària, els meus pares em van donar l'oportunitat de fer un postgrau fora de Veneçuela. Malgrat mai haver viatjat a Europa vaig decidir anar a Barcelona, ciutat d'artistes que toca el mediterrani, omple d'històries que la meva àvia m'explicava quan era nena. Per una o una altra raó sempre vaig sentir afecte per aquesta ciutat sense haver-la conegut anteriorment.

Avui dia la meva àvia viu a la Illa de Margarida amb els seus fills Rogelio i Armando, la meva família, Gustavo i Carlos Armando a Caracas, Ricardo en Medellín, Colòmbia i jo a Barcelona. Lamentablement vivim a quilòmetres de distància però no impedeix que seguim sent la meravellosa família que la meva àvia va construir durant la seva vida.

Entrevista

Hola Ambar ¿me das tu nombre completo y el lugar de nacimiento?

Me llamo Ambar Maldonado González y nací en Caracas, Venezuela.

¿Ambar tienes idea de lo que pasó con tu familia con la guerra civil y de cómo se exiliaron?

Sí, sería la familia por el lado de mi mamá, la mamá de mi abuela, se llama Maruja, bueno su nombre real es María Luz, pero al mudarse a Estados Unidos le cambiaron a Maruja y cómo al final no sabían decir Maruja le llamaban Mary. Mi abuela en su vida tiene tres nombres y tiene documentos con esos tres nombres, ha sido un tanto lioso para la familia pero bueno.

La familia de mi abuela es de Llanes, Asturias, ella nació allí con otros nueve hermanos. Cuando comenzó la guerra civil los fascistas comenzaron a invadir Llanes y por la ideología política de mi familia comenzaron a perseguirlos. Se mudaron a Barcelona huyendo de esto, su madre, mi bisabuela y toda su familia. Mi bisabuela era de Barcelona, mi abuela dice nació en la plaza San Jaume y cada vez que uno pasa le lanzamos un beso a Ita, mi bisabuela.

Vienen a Barcelona, pero comienza ya aquí a sentirse también el miedo de la guerra civil, los fascistas están entrando y tienen que huir a Francia. Entonces sus tres hermanos mayores, eran muchos, estaban luchando en el frente también y fueron los que dieron la voz de alarma a mi familia para huir a Francia. Fueron hasta Girona, creo y de ahí tuvieron que cruzar caminando hasta el punto donde los acogieron en Francia.

Según cuentan historias, una de mis tías abuela quedó muy enferma porque no tenían nada que comer, en el camino había un caballo muerto y se lo comieron y ella llegó muy enferma a Francia. Cada uno de mis tíos abuelos ha contado según su verdad cómo vieron las cosas. Mi abuela lo contó como algo muy divertido.

Chateau Perpignan

¿Qué edad tendría?

Mi abuela tendría, creo que 4,5 años, era muy pequeña.

Foto de pasaporte de su abuela

¿Sus hermanos eran mayores?

Sí, mi abuela es la menor de los hermanos y creo que al ser una niña tan pequeña no tenía realmente conciencia de lo que ocurría, lo vería como un juego, diría, “no duermo en casa, sino que voy caminando con mis hermanos”, tenían que dormir…, durmieron una noche en una cloaca y mi abuela lo veía como algo divertido, mientras que los otros hermanos estaban aterrados tratando de ocultarse de las bombas.

Llegaron finalmente a Francia, los acogieron en un lugar, dividieron a chicos por un lado y a chicas por otro, luego comenzaron a devolver gente a España de nuevo. Y ellos se mudaron a otro lugar.

¿Sabes si tu bisabuelo estuvo en algún campo de concentración?

Se perdió en un punto la pista de mi bisabuelo, yo conozco la historia de mi bisabuela y lo que ocurrió en su familia. Quien vino a Barcelona fue mi bisabuela con todos sus hijos.

¿Y tu bisabuelo?

Yo no sé si los abandonó o qué, como que el personaje de mi bisabuelo, el papá de mi abuela es un poco vacío, neutro, no sé.

¿Entonces el motivo de tu bisabuela de huir fue porque los hijos ya estaban en el ejército?

Sus hijos mayores sí, por sus ideales políticos ya comenzaron a perseguir a mi familia hasta ese punto, siguieron por Barcelona y bueno tuvieron que huir. Gracias a mis tíos abuelos  mayores pudieron huir pues ellos pudieron darle a mi bisabuela la alerta a tiempo antes de invadir Barcelona y que los mataran como a mucha gente de aquí. Y bueno tuvieron esa suerte, de que ellos fueron también dirigiendo los camiones de convoyes, los llevaron creo que a Girona y de ahí lograron caminar hasta Francia, y fue toda una travesía. En Francia vivieron tres años, hasta que tuvieron la oportunidad de coger un barco, algunos de ellos,  no todos, para ir América, como dicen a Estados Unidos.

Barcos Marechal Lyautey y Serpa Pinto

¿Tú sabes quiénes son?

En el primer barco creo que solamente fueron Julián, Sarita, Felipe y Rogelio, creo que fueron cuatro en el primer barco y mi abuela fue en un barco al mes siguiente, que fue sola, era la menor y fue sola. Y Olga, Olga es de las mujeres la mayor, se quedó aquí porque tenía un esposo y ella creo que entró en un campo de concentración y allí perdió un bebé, su primer bebé.

¿Y tu bisabuela qué hace entonces?

Mi bisabuela se queda aquí y decide dar a sus hijos a un barco porque veía que tendrían mejor futuro en Estados Unidos, de educación, de comida.

¿Y ella se queda aquí?

Sí, ella se queda aquí, no tiene permitido ir, creo que solamente llevaban niños, era un acuerdo que había con los cuáqueros diría y no permitían padres sino que eran niños menores de una edad y tan es así que mi tía Sarita que era la mayor de los que fueron, a ella le cambiaron la edad, hicieron trampa. Y a mi tía Sarita aún hoy le celebramos dos cumpleaños, su cumpleaños real y su cumpleaños de ir a América, porque gracias a ese segundo cumpleaños ella pudo ir América y salvarse, por decirlo así. Y mi bisabuela, bueno me imagino que eso tuvo que ser muy fuerte, para una madre pensar en dejar a sus hijos.

¿En algún momento tú conoces a tu bisabuela?

Sí, yo conozco a mi bisabuela.

Ambar con su bisabuela

Tu abuela se va a Estados Unidos y ahí se junta con sus hermanos.

Se encuentran en Nueva York. Bueno en Nueva York creo que estuvieron un año, una de las condiciones de mi bisabuela de que se llevarán a todos los hijos era de que si no estaban en la misma casa de acogida, la misma familia, tenían que ubicarlos cerca porque ella no quería que perdieran eso de la familia, no querían que separaran aún más a la familia.

Ellos llegaron a ir a familias en Wisconsin, por Chicago y ahí lograron ubicar a todos los hermanos, en Wisconsin, en un pueblo cercano al pueblo. Bueno hubo varias reubicaciones porque tuvieron problemas con una familia, pero bueno eran niños que ya venían con una historia perturbada y me imagino que no era fácil acogerlos. Al final todos tuvieron una suerte increíble y suerte de tener dos familias ahora, la de aquí y la de Estados Unidos.

La familia Reamisch

¿Cada uno de sus hermanos fue solo a cada familia o estaban juntos?

Solos sí, Sarita y mi abuela la primera vez fueron a una familia juntas, eso lo cuenta en el libro, que me he podido documentar un poco, que la llevaron como a un campo y ellas nunca habían visto ni gallinas y entonces les decían que les quitaran los huevos a las gallinas y que ellas se quedaron horrorizadas.  Después ya más nunca volvieron a vivir juntas, pero muy cerca, no sé si llegaban a ir al colegio juntas pero se veían a diario, si vivían muy cerca, se cumplió lo que pedía mi bisabuela, que nunca se separaran, más bien creo que se unieron más.

¿Después qué pasa con la familia, con todos estos niños que se fueron a Estados Unidos? ¿Cómo sigue su vida y a dónde terminan?

Bueno, hay algunos de mis tíos que aún siguen en Estados Unidos, sería Julián y Rogelio, Sarita regresó a Estados Unidos, pero lo que sería Olga, Felipe y mi abuela Maruja, viven en Venezuela ahora. Esta decisión de ir a otro país fue porque mi abuela cuando tenía 16 años, unió a todos los hermanos y lograron hablar con Ita, Ita es mi bisabuela, así le decimos de cariño y ella llamó de España a Estados Unidos para hablar con sus hijos. Y mi abuela cuenta que le dio mucha frustración, porque no pudo hablar con Ita porque no le entendía porque ella llegó muy niña a Estados Unidos y hablaba en inglés, ella perdió el español, mi abuela ya no hablaba el español y dice que lloró mucho porque la primera vez que podía hablar con su mamá después de 8, 9 años y no pudo entender nada.

¿Y tú sabes cómo tu bisabuela encuentra a los hijos en Estados Unidos?

Sabes que no lo tengo claro, yo creo que fue por la gente que los adoptó o algo…

¿Por los cuáqueros?

Sí yo creo que por los cuáqueros siguió el contacto, sí. La verdad es que no lo sé. Pero fue a raíz de esa llamada que deciden que venga mi bisabuela de España y deciden unir a todos los hermanos con mi bisabuela, a raíz de esa llamada.

¿Y se reúnen todos?

Sí, se reúnen en Wisconsin. Mi bisabuela va a Estados Unidos a encontrarse con sus hijos por primera vez luego de nueve años y bueno esto salió en un periódico, salió la noticia, que una familia se reúne después de nueve años. Mi bisabuela creo que estuvo una o dos semanas en Wisconsin con sus hijos y ahí ella decide ir a Venezuela.

¿Por qué?

Creo que Olga, decidió ir a Venezuela con su esposo y entonces va mi bisabuela, y ahí mi abuela siente que le debe un montón de años a su mamá y decide ir a Venezuela, así es como mi abuela llega a Venezuela siguiendo a su mamá, por decirlo así.

Si mi bisabuela no hubiese ido a Estados Unidos yo no hubiese existido, me imagino. Así es como mi abuela baja a Venezuela, baja con Sarita, está mi bisabuela, está Olga, están las mujeres por decirlo así, bajan a Venezuela y ahí comienza la familia a hacerse.

¿Tienes idea de si tu bisabuela, tu abuela y tus tías en algún momento pensaron en volver a España a vivir?

Mi bisabuela no lo sé, porque mi bisabuela murió cuando yo era pequeña, pude conocerla pero yo tenía seis años cuando murió ella, yo no tenía conciencia de esto. Mi abuela sí creo que siempre tuvo la sensación de querer volver, pero hoy en día mi abuela me dice que se siente rara porque no tiene patria como tal, porque habla de España con muchísimo amor pero cuando vino aquí, porque mi abuela vino aquí luego de 60 años, ella no había venido desde que se fue, llegó aquí y se sentía rara, no se sentía de aquí sino de Venezuela y entonces va a Wisconsin y se siente como en casa y es una mezcla de sentimientos muy rara que tienes, de que no eres de ningún lado al final.

Y mi abuela de niña siempre imagino que iba a regresar, creo que lo dice, que ella se montó en un barco pensando que iba a regresar y hasta ahora tiene no sé 78 años y no ha regresado, y dudo que lo haga realmente, allá hizo su segunda casa o tercera casa.

Las hermanas Llerandi

Cuando llega tu abuela a Venezuela ¿qué edad tiene?

16 años.

¿Va a la escuela?

Si mi abuela estudió lo que se llama el high school en Estados Unidos y decide dejar ahí los estudios, ir a Venezuela, bueno realmente no sé si se graduó del high school. Ella era esteticista, era peluquera y todo esto, ya allí comenzó a trabajar de esto y había una tienda que se abrió en Venezuela que se llama Sears, en Caracas y ahí conoció a mi abuelo y ahí fue donde se enamoró de él. Y luego tiene seis hijos y una de esas es mi mamá.

¿Cómo es la historia de tu mamá? ¿Ella va a la escuela?

Sí, mi mamá…, a ver mi abuela tiene a mis seis tíos por decirlo, incluyendo a mi mamá y cuando mi tío el menor tenía cuatro meses, mi abuelo decide irse de la casa, así que le toca a ella sola enfrentarse a seis hijos, desde la parte económica hasta de la educación, no fue fácil pero creo que hizo muy buen trabajo.

Y allí mi mamá fue a Estados Unidos, mi mamá vivió con Rogelio, el hermano de mi abuela, fue mi madre a vivir con él y estudió dos o tres años allá, se graduó en el high school en Estados Unidos luego regresó a Venezuela. Mi mamá creo que estudió un poco de computación, pero creo que al final no se graduó de nada. Trabajó varios años en una empresa atunera recuerdo, pero de secretaria o algo así y luego al tenerme a mí decidieron que su trabajo era estar conmigo.

¿Tú eres hija única?

No, tengo hermanos, tengo unos hermanos gemelos, tienen ahora 17 años. Yo tenía 13 años cuando nacieron mis hermanos.

¿Ambar, tú sabes o conoces o tienes idea si tu abuela tenía amigas exiliadas en Venezuela, había gente afín?

¿En Venezuela?, que yo sepa creo que no.

¿Y los tíos abuelos?

Mis tíos sí, que es con la familia del papá de Carolina, con Germinal Luis hicieron contacto pero creo que fueron más que todo, mis tíos abuelos, luego mi abuela los conoció. Pero de llegar a Venezuela y conocer gente del exilio que yo recuerde, una sola señora, que resultó ser mi vecina, ahora que recuerdo, mi vecina actual en Venezuela conoció a mi abuela, pero que yo sepa no había un grupo de refugiados.

¿Y tú a través de quién conoces todas estas historias?

Es algo que siempre ha estado conmigo, mi mamá me hablaba, creo que son historias que vas creciendo y que vas oyendo de fondo, mi abuela, mi abuela me hablaba muchísimo, desde decir “yo no quiero comer” y decirme “pues tienes suerte de tener comida porque yo no tuve”. Y cosas que vas creciendo y dices y viene unas frases de estas que se te queda grabada en tu cerebro y empiezas a oír que tu abuela lo pasó muy mal, que tu familia lo pasó duro y no sé, te van educando con estas historias, diría, y fue lo que me ocurrió a mí. Desde que yo era muy pequeña, yo me sabía, que mi abuela se montó en un barco como una princesa y esto y lo otro y cada vez que voy creciendo, bueno ya crecí, pero que pues maduras, de que me van pasando los años, voy tomando más conciencia de la barbaridad que pasaron. Y diría que gracias a esto hoy en día nos cuesta mucho la situación que pasa en mi país, porque nos enseñaron a luchar por nuestros ideales.

¿Dime una cosa, dices que tu abuela tenía contacto con su familia americana?

Sí, sigue teniendo contacto.

¿Tú y tu mamá llegaron a conocer esta familia?

Mi mamá sí, yo lamentablemente no las he conocido, conocí a una muy buena amiga de mi abuela, que fue a Venezuela hace unos años, un encanto de mujer.

¿Ellos nunca han ido a Venezuela a visitar a tu abuela?

Que yo recuerde no, mi mamá si los conoció de pequeña y mi mamá si que no creo que mantenga contacto pero mi abuela sí, se escriben e-mails, y eso. Su hermano, el que era su hermano, él murió hace unos años, la que queda es otra hermana americana, por decirlo, Darlyng se llama. Y bueno nada, ya tiene varios años que mi abuela no va a Estados Unidos, la última vez se congeló tanto porque hace mucho frío que dijo que en verano…

Libro dedicado por su madre

La vez que tu abuela regresa aquí dices que nada más vuelve de turista y habían pasado 60 años ¿no?

60 o más, 63 diría que pasaron.

¿No había vuelto antes?

No. Nunca, desde que se fue en barco a los ocho años nunca había regresado y fue como si le abrieran una puerta de memoria, dice. Vino con sus hermanos e hicieron el mismo recorrido, fueron a Llanes y de Llanes fueron bajando hasta Barcelona, de Barcelona fueron a Francia, hicieron todo el camino, el mismo grupo de hermanos que lo hicieron cuando huyeron de España por decirlo así, querían ir recordando paso por paso, esa fue la idea del viaje, recordar qué pasó.

¿Y tú también hiciste ese viaje?

No sólo fueron los hermanos, sólo fueron los hermanos. Es así que llegaron a la Sagrada Familia, mi abuela vivía al frente de la Sagrada Familia y le tocaron la puerta a la señora que vive ahí y le preguntaron si podían entrar al piso e iban recordando cuando eran pequeños, fue un viaje muy emotivo, recordar todo eso.

¿Tu vida en Venezuela? ¿Vas a la escuela?

Sí, voy a la escuela, fui a un colegio medio católico, pero no tan exigente. De ahí hice la Universidad, soy Diseñadora Gráfica, soy licenciada y de ahí decido venir a Barcelona, a hacer un posgrado en Publicidad Creativa y bueno me enamoré y me quede aquí. Me salió la oportunidad, bueno la busqué más bien y me quedé aquí. Llevo cuatro años y espero vivir muchos años más aquí, no sé, iré viendo.

A ver, dime ¿por qué Barcelona y si conocías Barcelona anteriormente?

Lo que yo sabía de Barcelona era todo sentimental por historias que había oído de mi abuela siempre, nunca había viajado a Europa cuando decidí venir a vivir Barcelona. Decidí primero Barcelona porque es una cuna de cultura total, a nivel artístico es una de las ciudades fuertes de España, diría yo, y eso me llamó mucho la atención.

Luego, estoy totalmente unida a Barcelona ciudad por mi familia, por lo que me han contado de ella y tenía como la necesidad de llegar a esta ciudad por mi pasado. Y luego porque tiene mar y el mar a mí me llena muchísimo, así no lo vea en invierno porque hace frío, sé que está y me encanta el mar. Yo diría que me basé mucho en una decisión de que mi familia tuvo que ver con Barcelona. Así que llegué como paracaidista aquí, y aun sigo enamorada de la ciudad, me encanta.

Dime, ¿tú has hecho el recorrido de Llanes para acá?

No, realmente no lo he hecho, no conozco Llanes, me encantaría hacerlo. Hay un pueblo que se llama Gerandi, que es el apellido de mi abuela y me encantaría ir también a Gerandi. Creo que mi abuela decía que en el viaje que hicieron se enteraron que la mitad del pueblo de Llanes es familia de ella, o sea que tengo mucha familia esperándome en Llanes y sí me encantaría hacerlo, creo que sería un viaje muy sentimental, me gustaría hacerlo con mi abuela y todo, que se viniera para acá a hacer el recorrido juntas, me encantaría.

¿Y con tu mamá?

Sí, mejora aun., no me lo había planteado, mejor aún.

Dime cuando llegas de Venezuela para Barcelona, ¿cómo es tu llegada y cómo es tu inicio en Barcelona con el idioma, con la gente, con la lengua?

¿Viniste a estudiar?

Si vine a estudiar pero ya pensando en un poco más allá. Hice el posgrado en Elisava, que es una la escuela de diseño bastante buena de Barcelona.

¿Y estando en la escuela empezaste a trabajar?

No, yo terminé mi posgrado, mientras estudiaba empecé a buscar trabajo en mi carrera, nunca busqué trabajo fuera de mi carrera, estudié, terminé el periodo, me fui a Venezuela, regresé y diría que a la semana de regresar me salió un trabajo. Luego terminé este trabajo, en un periodo de dos semanas y no sé, el último día que me iba me hablaron de otro trabajo que había y aun sigo trabajando ahí luego de tres años. Me sacaron mi visa de trabajo, por que así sea mi abuela de aquí yo no pude obtener mi nacionalidad española, porque ya era mayor de edad cuando cambiaron las leyes y todo eso.

Ahora ya la vas a poder obtener ¿no?

Ya introduje mis papeles hace ocho meses aproximadamente y estoy esperando a ver si me sale la nacionalidad por la nueva ley que sacaron en el 2008, bueno en el 2009, pero ahora yo estoy aquí con visa de trabajo. Mi mamá y mis hermanos sí tienen nacionalidad, pero la única que decidió venirse no la tenía.

Ambar con sus padres y sus hermanos

¿Ellos son más jóvenes?

Sí ellos sí pudieron y mi mamá por ser descendiente directa podía, sin importar la edad que tenía. Así que bueno dentro de todo, tal vez Ita me estaba ayudando arriba y me salió todo muy bien desde que llegué aquí, me ha salido como encaminado todo.

¿Cómo has encajado con los catalanes? ¿Cómo te has sentido?

A ver, los catalanes, si sales de España y empiezas a dar vueltas, ves que son de los más fríos, diría yo de España en general, yo creo que son pichirres, agarrados, tacaños es la palabra, pero yo creo que cuando conoces a un catalán de amigo ese será para siempre, son gente súper fiel a la gente que conocen, creo que son como más difíciles de entrarles pero ya una vez que entras ya estás ahí para siempre.

Y bueno yo no tengo problemas realmente de hablar con la gente y creo que a ellos les llama la atención cuando alguien es extrovertido y empiezo a hablar con ellos y se abren. Te digo no tengo problemas y me siento muy, muy bien aquí, con mis alrededores catalanes, tengo amigos catalanes, más bien una de mis mejores amigas es catalana, a la cual adoro y amo y su comida es lo máximo y están los calzots y los castellers, que me encantan, sí, bueno, no sé que más decirte.

¿Cómo ha influido en tu vida el ser nieta de exiliados, en cuanto a tus valores, qué piensas, tú crees que tu vida, tu forma de ser es diferente a otra gente?

¿Qué es lo que más valoras de vivir en Barcelona?

La seguridad, me siento muy segura en esta ciudad, de que no tenga que estar pendiente de que algo me va ocurrir, el simple hecho de podar tomar el tren a la hora que yo quiera sola y sentirme cómoda, yo lo valoro pero bueno, infinito. Para mí es básico el poder sentirme segura en un lugar y no tener que preocuparme viendo hacia atrás, que me van a robar, que me van a hacer algo. La seguridad para mí vale muchísimo, tan es así que estoy dejando lo que más quiero en mi vida que es mi familia por tener tranquilidad yo un poco, porque vivir con ese estrés no es vida, simplemente no es vida.

¿Alguien más de tu familia piensa o quiere venir?

A ver, en un principio estamos viendo para que mis padres y mis hermanitos luego de terminar el bachillerato en Venezuela puedan venir, se está barajando esa opción y para mí sería pero bueno ya mi vida perfecta prácticamente, si mi familia pudiera venir, porque bueno ahora estoy sola en esta aventura y sería ideal que pudieran venir.

Ambar con su familia

Una pregunta, es anterior de lo que ahora estamos hablando, ¿tu bisabuela vivió en Cataluña, dices?

Ella era catalana.

¿Y nunca habías oído el catalán?

No porque te digo mi bisabuela murió cuando yo era muy joven y mi abuela sí sabía algo de catalán pero nunca oí a mis tíos hablar en catalán, ellos no me hablaban de una Cataluña, hablaban de una España, porque ellos nacieron en Asturias, entonces no había ese sentimiento catalán de país libre, etc.

Cuando llegué aquí me impactó muchísimo, porque cuando vives afuera, a menos que tengas alguien aquí metido no sabes, te venden otra imagen de España y llegas y la ves súper fracturada, eso si me dio tristeza, llegar y ver una España tan fracturada socialmente, políticamente, me dio tristeza eso.

Pero bueno no me puedo meter en asuntos que vienen desde hace tanto tiempo y bueno ya tal vez puedo opinar porque soy parte de aquí, pero siempre respetando la historia porque yo tengo parte de esa historia y sé que hay que tener cuidado con lo que se dice porque lo que menos quieres hacer es dañar a la gente y aquí está muy a flor de piel esos temas, bueno intento ser delicada con quién hablo y de qué hablo aquí en Cataluña, sobre todo.

¿En tu casa se llegó a comer comida típica española o comías comida venezolana?

A ver en mi casa mi mamá súper venezolano, vamos, las arepas, el pabellón y todo, pero mi abuela hacía su fabada asturiana, la cual amábamos también. Cuando a veces mi abuela hacía el arroz con el huevo frito, que aquí le llaman el “arroz a la cubana”, yo no sabía que eso se comía aquí hasta que llegué aquí, porque eso era un plato especial de mi abuela, y hay cosas que me ido enterando que son de aquí y yo no lo sabía.

Lo que pasa es que mi abuela también al vivir en Estados Unidos, de los 9 a los 16 años pues también tengo muchas cosas americanas, en mi casa se hace el día de acción de gracias por ejemplo, entonces yo creo que tengo una mezcla cultural rara entre España, Estados Unidos, un poco de Venezuela y de ahí sale una cultura un poco rara.

¿Y tú de dónde te sientes?

A ver, soy venezolana hasta la médula, pero sí siento, me siento un trozo de aquí, americana no, americana no, más bien elegí vivir en España que en Estados Unidos, tenía esa opción latente y no, la gente en Estados Unidos es muy fría, aquí dentro de todo son latinos y veo mis raíces de aquí no de allí, allá fue como parte de la historia ¿no? de dónde viene la historia, no sé. Me siento 80% venezolana, 20% española.

¿Tu abuela qué se sentía?

Ése es el problema, no lo sé, tiene una recolecta de sentimientos muy, muy fuerte, no sé, mi abuela le preguntas “¿de dónde eres?” y ella decía “no sé de dónde sentirme” lo que te decía antes, está en un lugar y le encanta pero extraña el otro, está en el otro y nunca llega a sentirse completa en ningún lugar y eso debe ser un poco raro.

Me imagino que a mí me va a pasar así en unos años, cuando voy a Venezuela habló con palabras de aquí, de la gente de aquí y cuando vengo aquí nunca tengo acento de aquí sino de allá y bueno llega un momento que ya no sabes de dónde eres ni nada, pero bueno por ahora…

Ambar con su madre y su abuela

¿Qué piensas sobre todo lo que se está haciendo de la memoria histórica?

Me encanta, me parece que siempre es bueno ver el pasado, recordarlo, volverlo a recordar para aprender de eso, por lo que pasamos, eso para que no ocurran cosas de nuevo, si yo no tuviera conciencia de lo que ocurrió antes no lucharía para que no vuelva ocurrir esto. Y me encanta que no se olvide porque mucha gente sufrió, muchas familias se dividieron, mucha gente murió, bueno uno de mis tíos abuelos fue fusilado aquí y mi familia sufrió muchísimo e igual que la mía otras familias. Y esto es algo que no se puede olvidar, no debemos olvidarlo, hay que recordarlo y que superarlo, pero no olvidarlo, porque si no lo superas no avanzas y creo que ése es el problema, que aquí en Cataluña, bueno en España, no superan esa etapa, hay que superarlo pero no olvidarlo, trabajar para que no vuelva a ocurrir algo así, pero bueno.

Tú comentabas algo que me pareció muy divertido, que era que tú hablabas de que “yo tenía una abuela que se fue en un barco…” y que con el paso del tiempo has ido cambiando un poco toda esa idea y madurándola ¿no? ¿Por qué crees que la maduras y cómo es esa fase de cambio?

Muchas gracias.

     
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