Hijos y nietos del exilio republicano
 
 

PROTAGONISTAS

 

ANTONIO CALLEJÓN

   
 
Argelia
Robert Ferrer
Sylviane Ortega
Lina Poquet
Annik Valldecabres
Alicia Vázquez

Argentina
Antonio Callejón
Sergio Dantí
Margarita Martínez
Guillermo Vendrell

Colombia
Miguel Trias

Chile
Salvador Goya
Mónica Goya

Marruecos
Jean Claude Torres

México
Ángela Botella
Andrea Luquín
Estrella Olvera
Carmen Simón
Rosa Tineo

Túnez
Carmen López
José Carlos López

Uruguay
Pablo Molero
Mario Pérez

Venezuela
Jean Cebriá
Carolina Luis
Maya Gracia
Ambar Maldonado
Marina Silvestre
José Silvestre
 

Antonio Callejón Bescós nació en Mendoza, República Argentina, su padre Antonio Callejón nació en Almería (Andalucía), pero radicado desde muy pequeño en Barcelona (Catalunya), su madre Balbina Bescós originaria de Alquezar, (Huesca, Aragón), también emigró a Barcelona, donde tiempo después se conocieron.

 

Presentación
Metodología
Galería fotográfica
Música y videos
Otros documentos y enlaces
Bibliografía
Créditos y agradecimientos
Blog
Exiliorepublicano.net

BLOG

MEMORIAL DEMÒCRATIC


CORREO ELÉCTRONICO

info@exiliorepublicano.org

El padre de “Toni”, era de profesión marmolista, pero con inquietudes “revolucionarias”, militó en el POUM, donde cuando se produjo la contienda de la guerra civil (1936) lo llevó a enrolarse en las filas de la resistencia republicana, lo cual entre la contienda en sí, que finalizó “formalmente” en el año 1939, más su posterior exilio forzado al campo de concentración de Arles (Francia),conllevó a que los planes de casamiento con Balbina se vieran postergados. Una vez producida su liberación y posterior casamiento con la madre de “Toni”, vislumbraron un futuro complicado, su carátula de “rojillo” no les ayudaba mucho a sus planes de familia, por lo que en el año 1949 deciden emigrar a Argentina (Mendoza), donde un primo hermano aceptaba cobijarlos.En esta provincia argentina Antonio padre, transforma su profesión de marmolista en vendedor de tienda de ropa, ya que su primo Francisco era el dueño de una tienda comercial importante en la zona. Su madre, mientras tanto, también ejerció una profesión relacionada con la misma, tejiendo y cosiendo. Al cabo de unos años nace “Toni”, año 1966, único hijo de dicha pareja.

Durante los siguientes años y sobre todo luego de la jubilación de Antonio, se intentan varias opciones de regreso a España, no pudiéndose concretar ninguna de ellas. En la actualidad, a través de su hijo han podido “concretar su sueño de regresar”, donde  Toni, a través de su trabajo como Mediador Intercultural (Vilassar de Dalt), y con el apoyo de su pareja Mari Carmen y su familia, lucha por ese reconocimiento histórico de todos aquellos que una vez se marcharon buscando un futuro mejor, sin dejar de ser quienes eran

_____________________________________________________________________


Antonio Callejón Bescós va néixer a Mendoza, República Argentina, el seu pare Antonio Carreró va néixer a Almeria (Andalusia), però radicat des de molt petit a Barcelona (Catalunya), la seva mare Balbina Bescós originària de Alquezar, (Osca, Aragó), també va emigrar a Barcelona, on temps després es van conèixer.

El pare de "Toni", era de professió marmolista, però amb inquietuds "revolucionàries", va militar en el POUM, on quan es va produir la contesa de la guerra civil (1936) ho va portar a enrolar-se en les files de la resistència republicana, la qual cosa entre la contesa en si, que va finalitzar "formalment" l'any 1939, més el seu posterior exili forçat al camp de concentració de Arles (França),va comportar al fet que els plans de casament amb Balbina es veiessin postergats. Una vegada produïda el seu alliberament i posterior casament amb la mare de "Toni", van albirar un futur complicat, el seu caràtula de "rojillo" no els ajudava molt als seus plans de família, per la qual cosa l'any 1949 decideixen emigrar a Argentina (Mendoza), on un primer germà acceptava acollir-los.

En aquesta província argentina Antonio pare, transforma la seva professió de marmolista en venedor de tenda de roba, ja que el seu primer Francisco era l'amo d'una tenda comercial important a la zona. La seva mare, mentrestant, també va exercir una professió relacionada amb la mateixa, teixint i cosint. Al cap d'uns anys neix "Toni", any 1966, únic fill d'aquesta parella.

Durant els següents anys i sobretot després de la jubilació d'Antonio, s'intenten diverses opcions de retorn a Espanya, no podent-se concretar cap d'elles. En l'actualitat, a través del seu fill han pogut "concretar el seu somni de tornar", on Toni, a través del seu treball com a Mediador Intercultural (Vilassar de Dalt), i amb el suport de la seva parella Mari Carmen i la seva família, lluita per aquest reconeixement històric de tots aquells que una vegada es van marxar buscant un futur millor, sense deixar de ser els qui eren...

Entrevista

Toni me das por favor tu nombre y tu lugar de nacimiento.

Mi nombre es Antonio Simón Callejón Bescos. Mi padre almeriense de nacimiento y mi madre de Aragón y yo nací en la Argentina.

Toni, ¿tienes idea de dónde estuvieron en la guerra civil, qué actuación tuvieron y por qué se exilian, tanto del lado del padre como de la madre?

Bueno, mi padre milita activamente en lo que es la resistencia de Barcelona, él ya participaba previamente, tenía participación política, estuvo en el POUM y luego cuando ya vino la guerra civil se enroló directamente en las filas de resistencia. Mi madre, claro, como muchas mujeres de este país y de esta situación, esperando a mi padre porque no se habían casado todavía, eran novios.

Mi padre participaba directamente en el ejército, inclusive sé en qué parte del ejército, era una división en batería o sea de un cañón, pero era de estos cañones que eran móviles, entre comillas, fácil de llevar, porque todos estos aparatejos pesaban mucho, digamos que entre unas cuantas personas podían engancharlo al camión y de aquí iban de una punta a otra. Y bueno la misión de mi padre justamente era afinar un poco la puntería y cerrar el cañón. O sea que esto suena una cosa muy simple, pero es como cuando cambias la rueda de un coche de Formula 1, es un equipo, es tan milimétrico todo, uno que apunta, el otro que cierra, el que carga la bala y bueno la misión de mi padre era ésa.

Manifestación del POUM

¿Dónde nace tu padre? Y ¿tus abuelos qué eran? Cuéntanos un poco la vida de ellos.

Mis abuelos por parte paterna son de Almería, y bueno mi abuela fallece muy joven, mi padre era muy pequeño, entonces mi abuelo decide junto con su hijos, mi padre y tres hermanas, creo que mi padre era el de en medio, deciden buscar la suerte aquí en Barcelona, mi padre tenía aproximadamente 9 años. Pero al poco tiempo también mi abuelo muere.

¿Quién queda cuidando a tus tías y a tu padre?

Mi padre, bueno, mi padre ya era un adolescente y era el que un poco sustentaba la casa.

¿Tu padre era muy joven? ¿No?

Mi padre era joven, pero al poco de llegar, yo creo que a los 10 años, ya estaba trabajando, haciendo faenas para traerles algo a casa, la situación era compleja, eran otras épocas y mis tías, o sea sus hermanas hacían cosas, faenas de casa.

¿De pequeñas también?

Eran jovencillas también, pero salían a trabajar bueno supongo yo que hacían tareas domesticas, faenas en casa y fuera de casa también, pero digamos que quien cogió un poco la responsabilidad fue mi padre.

¿Y tu papá estaba trabajando hasta el momento en el que llega la guerra?

Sí, mi padre coge el oficio de marmolista y entra a trabajaba en un taller que estaba precisamente en Poble Sec y de ahí empieza a ser aprendiz de marmolista hasta que se hace oficial. Ya con 19, 21 años creo que fue que empezó a militar en temas políticos. También jugaba amateurmente, nunca llegó a ser profesional, jugaba al fútbol, en el campo de las Corts, incluso tengo fotos que ya te mostraré. Y bueno quizá tenía futuro como futbolista, pero bueno, eso no lo sabremos nunca, ya después vino el conflicto.

Padre de Antonio

¿Tu papá y tu abuelo, ya eran digamos unas gentes de izquierda, desde el principio?

Sí, claro. Mi padre lo tenía muy claro, sus ideas eran de república, no era, lo que se dice justamente monárquico, con todos mis respetos a la gente que lo sea, naturalmente. Pero él siente que inclusive no le haya tocado hacer la mili. Inclusive puede ser que haya sido quizá un poco antes de que le tocara hacer la mili, cuando él directamente se enrola en las milicias y es cuando empieza a luchar de este modo que te decía, con ese tanque, con ese cañón.

¿Y por parte de tu madre?  ¿Cómo se llamaba?

Mi madre Balbina y mi padre Antonio. Mi madre es de Huesca, aragonesa, y bueno hace un periplo de migración también bastante complejo, complejo para lo que era la época. Empieza en Alquezar es un pueblo bastante pequeño, hablo un poco más de Alquezar porque lo conozco. Alquezar es una población que actualmente no supera los 300 habitantes, en aquel momento 200 si es que llegaba y la mayoría de la gente buscaba suerte en la ciudad más importante inmediata, que era Barbastro, todavía lo es.

Y bueno, ella empieza ya a hacer su vida laboral en Barbastro y en alguna población aledaña muy cerca de ahí también hasta que en un momento determinado decide buscar un futuro mejor, y siendo jovencilla, yo creo que tendría unos 15 años poco más, se viene a Barcelona también.

¿Y los padres se quedan?

Sí bueno mi abuela es una situación paralela que sucede, mi abuela fallece también siendo muy jovencilla mi madre, y mi abuelo formó otra familia también. Y prácticamente a mi madre y a mis tíos, en este caso dos tíos varones, los cría su abuela, o sea mi bisabuela. Cuando ya ella fallece, es cuando se decanta por buscar un futuro distinto, se va a Barbasto y de ahí decide con una amiga embarcarse en esta aventura de emigrar a Barcelona, fue un  acontecimiento.

¿Ella trabajaba también aquí?

Sí, sí, mi madre trabajaba en un hotel de la Rambla, el hotel todavía existe, el hotel Oriente, y mi madre trabajaba en la sección de blancos, llegó a ser encargada de la sección de blancos del hotel.

Y bueno trabajando en el hotel es cuando conoce a mi padre, no en el hotel, pero lo conoce, lo típico, en el paralelo, en estos bailes que se hacían en aquella zona, y en uno de estos bailes van a coincidir, va mi padre y va ella y se conocen y ahí es cuando inicia su relación  de noviazgo.

Hotel Oriente

¿Cuando empieza la guerra, ellos antes de salir de España, se casan?

Sí, se casan en  Barcelona en la iglesia de los Dolores si no me equivoco, si no me falla la memoria. Van a vivir, porque claro no es inmediato, ellos se casan y están un tiempo viviendo en Sants, en la calle de Bassegoda 14. He sacado alguna foto de ahí inclusive relativamente hace poco de cómo está, en el tercer piso, si no me equivoco. Y ellos están ahí, hasta que mi padre ve la situación compleja, la postguerra.

¿No tuvieron hijos aquí?

No

¿Y en el momento que tienen que salir, salen juntos o salen separados?

Salen juntos, bueno todo un tema, ¿no? La decisión de salir fue compleja, no fue sencilla, sobre todo por parte de mi madre, mi madre todavía tenía su padre vivo y tenía sus hermanos, era una chica de pueblo. Claro, una cosa era ir a Barcelona, que de vez en cuando puede viajar al pueblo y otra cosa es ‘me voy a Argentina’, claro.

¿Pero antes de salir de Barcelona ya sabían que se iban a ir a Argentina?

Sí sabían, ellos salen de Barcelona, y salen haciendo todos los trámites, la carta de llamada…

¿Y por qué?

Porque mi padre tenía un primo hermano en Argentina, entonces era la opción por muchos motivos. Claro ya de por si que la situación de postguerra era difícil, pues mucho más difícil era para un militante rojo ¿no? rojillo, era complicado para mi padre encontrar trabajo, encontraba faenas esporádicas. Entonces cuando le surge la posibilidad de que mi tío, les da la oportunidad de  ir a trabajar al Argentina, bueno pues, es cuando le dice a mi madre, “mira vámonos, que podemos tener un futuro mejor”.

Pero ellos llegan a cruzar la frontera a Francia y ¿después se van para Argentina?

Bueno es que me he saltado una parte. El que salta a Francia es mi padre una vez acabada la guerra, porque claro, como eran perseguidos como tantísima gente, cruzan a Francia y están en este campo de concentración tan conocido, Argèles.

Exilio en Francia

¿Y tu madre se queda aquí?

Sí, mi madre se queda aquí y a mi padre lo trasladan al cabo de un tiempo a Bilbao, a las canteras de piedra de Bilbao, como prisionero también, bueno todo esto nunca ha sido reconocido por el estado español, evidentemente. Lo mandan a picar piedra, por decirlo claramente.

¿Cómo sale de Bilbao?

¿Cómo sale de Bilbao? Bueno, prácticamente…, esto es curioso porque es por buena conducta, mi padre sabía que mi madre estaba aquí esperándolo, entonces intenta ser lo menos conflictivo en ese aspecto. Y el que le ayuda a salir es un familiar, para que veas que todo se cruza, no era un familiar directo, en realidad le tocaba muy lejano, pero era un guardia civil.

Lo sacan del campo

Sí, yo sé que no llega a ser un indulto porque nunca se reconoce legalmente que estaba preso ni mucho menos, el indulto pues no existe. Pero al cabo de un tiempo, no sé si llega a ser un año, lo dejan salir. Ahí es cuando se vuelve a Barcelona y de aquí salen en barco para Argentina.

¿Sabes el nombre del barco?

No, tendría que buscar en el baúl de los recuerdos como quien dice. El barco, de ser sincero, puede ser que figure, pero nunca lo tuve muy presente el barco. Mi imaginación me llevó a imaginar como seria el viaje en el barco por lo que ellos me contaban, pero el nombre del barco no, sé que me lo nombraron alguna vez, pero ahora no me acuerdo.

¿Llegan a Argentina en qué año?

En realidad llegan primero a Montevideo y ahí los van a buscar mis tíos para ir a Argentina, a la provincia donde vivían, que era Mendoza, esto era en el  año 49.

¿Tú tienes idea de si en aquel entonces, tus papás tenías idea de volver para Cataluña o ya cuando llegaron decidieron que ya iban a hacer una vida nueva y punto?

A ver, la idea del principio yo supongo que era la de volver.  Pero yo les preguntaba cuando estábamos allí, “¿y no tenéis la idea de volver aunque sea de paseo, a visitar a la familia o los  lugares, donde os conocisteis por ejemplo?”  Y ya cuando ya estuve yo en su vida,  por decirlo se vieron un poco como más arraigados a lo que es la Argentina, nunca se olvidaron de aquí, eso está claro.

La familia Callejón

¿Crees que tenía más ganas de regresar tu madre que tu padre?

Yo creo que sí, porque mi padre pudo lograr que por lo menos dos de sus hermanas viajaran, estuvieran en la Argentina y formaran su familia.

¿Y tu madre no?

No, mi madre familiarmente hablando no tenía a nadie, por parte de  mi madre todos se quedaron aquí, hicieron vida aquí, vinieron a Cataluña y echaron raíces aquí, la parte aragonesa y ya mis primos todos  nacieron en Cataluña prácticamente.

¿Por qué decías que pensabas que tus padres querían volver?

Bueno, cuando comentaba que mi madre tuvo un poco más de resistencia para viajar con mi padre al Argentina, entre comillas porque ya era mayor, pero esto de pedir permiso a la familia pesaba mucho, y lo tuvo un poco más complicado. Entonces, yo imagino, porque eso no me lo reconoció nunca, que tuvo que haberles prometido volver a visitarlos a penas pudiera. Pero hay que tener en cuenta que en ese momento los viajes eran mucho más complicados, más difíciles tanto en barco como en avión.

Mi padre no tanto, porque al no tener ya a sus padres, y poder con el tiempo traerse a dos hermanas a Argentina, solamente quedó una aquí, ya la idea de venir aquí…,aunque evidentemente a él le arrastraba también mucho la nostalgia, bueno, y él ya se veía grande después como para volver.
 
Tu padre decías que era del POUM, ¿cuando llegó a Argentina seguía teniendo relaciones políticas o sindicales con gente tanto de España o de Argentina?

No, mi padre hizo en ese caso como un punto y a parte. A ver, como lo puedo decir, yo creo que quedó un poco tocado por muchas situaciones, yo creo que él vivió también la división que se produjo aquí en cuanto a lo que era la izquierda  ¿no? Entonces vio cosas que le dolieron mucho y cuando llego a Argentina no quiso participar en nada, ni de argentinos, ni de residentes… Aunque tenía contactos con gente, claro, allá en Mendoza, hay una colonia bastante importante de catalanes, y mi padre yo recuerdo acompañar a un carpintero que era catalán y hablaban mucho entre ellos, intercambiaban pareceres. No te digo que era muy frecuente, pero si frecuente, era como las 'trobadas' que tenía él en donde podía un poco desahogarse, de alguna forma.

¿En algún momento ellos participaban en el Orfeo Catalán de Mendoza?

No, no participaban digamos en cuanto a ser socios, pero yo me acuerdo que ellos me decían que habían ido a alguna actividad puntual, a alguna actividad puntual social y a comer algún día inclusive, con mis tíos con mis tíos de allí de Argentina.

¿En tu casa se hablaba castellano o catalán?

No, se hablaba las dos. Hablaban entre ellos en catalán.

Antonio

¿Hablaban catalán a pesar de no ser catalanes?

Sí, sí, a ver mi padre tenía un catalán perfecto, yo recuerdo que él hablaba perfecto, mi madre hablaba un poco menos, ella vino un poco más grande, quizá el contacto con la gente estando en un hotel y no en un hotel en cuanto a la atención directa sino más que nada en temas de hacer cosas de habitación, hacía que ella tuviera un catalán que lo entendía perfecto y lo hablaba con mi padre, pero yo notaba que la fluidez que tenía mi padre era distinta. Mi padre, ya te digo era tan pequeño al llegar, es que hablaba como un catalán más.

¿Y tú con ellos qué hablabas?

Yo hablaba castellano, hasta que…, mis padres más o menos hablaban catalán por esa costumbre de que los mayores tenían que hablar cosas de mayores, o sea como yo era pequeño y claro como un niño curioseaba y entré a pillar lo que ellos decían, y entonces intercambiaban, a veces hablaban en castellano a veces hablaban en catalán, como decían “igual nos va entender”. Entonces yo ya empecé a una edad, calculo yo que entre 8, 9 años, a preguntarles las palabras que no entendía en catalán y qué era lo que significaban.

Antonio Callejón y Balbina Bescos

Cuéntame un poco ahora de tu vida ¿cómo era un día normal?. Ibas a la escuela y ¿tus amigos?, ¿tenías amigos en el ambiente republicano o eran argentinos?

No, a ver curiosamente…, generalmente eran todos de familias la mayoría autóctonos o por lo menos más que por el lado español tenía amigos de origen italiano. Un poco más de adolescente tuve un amigo que su padre era franquista, o sea que era curioso porque los dos sabíamos quiénes éramos el uno y el otro, claro, éramos jóvenes y en eso no existían las barreras, creo yo que tampoco tenían que existir, su padre… yo me acuerdo que tenía un taller mecánico y era franquista, o sea había luchado igual que mi padre pero del otro lado.

¿En tu casa, la comida era de tipo español, catalán?

Sí, sí en mi casa siempre se cocinó, dentro de lo que podía adaptarse, siempre se cocinó como si estuviéramos aquí. O sea claro mi madre era cocinera nata, cocinaba muy bien, para nosotros y sobre todo los varones nuestra madre es la mejor, y cocinaba muy bien y muy sabroso. Y la única adaptación que yo recuerdo era que se hacía mucha carne claro, como estábamos en Argentina, ya mi madre yo creo que fue una de las cosas que más le atrapó de Argentina, inclusive mi padre me enseñó a hacer un asado porque yo desde pequeñito observaba que siempre lo hacía hasta que llegó un momento en el que empecé a hacerlo yo.

Mi madre con el tiempo intentaba también introducirnos el pescado aunque fuera una vez a la semana, claro estando en una zona de montaña como es Mendoza, conseguir pescado fresco no era común, era muy raro. Ya me lo explicaba ella, yo haría más pescado, pero es que no me gusta el pescado congelado, no me gusta así, me decía.

Y la comida típica dijéramos Argentina ¿Cómo se introduce dentro de tu casa?

A través de ellos, más que nada lo que hacía mi madre era adaptar la comida y en cuanto a comida Argentina más que nada lo que te digo las carnes, era tema carnes. Claro cuando yo empiezo a ser más adolescente, con gente de afuera de casa, amigos, amigas, que ya sabían cocinar otras cosas, yo empecé también a traer empanadas a casa, cosas típicas de Argentina, pero el que introducía el tema era yo, tanto ese tema como la vena más revolucionaria, o sea la de mi padre la expresé yo, empecé a participar en política, en grupos estudiantiles.

¿Qué estudiaste?

Allá hice, no completo, estudié Derecho y también Periodismo.

¿Entonces tenías actividades de tipo político?

Sí, sí, era la parte más revolucionaria dentro de lo que cabía, dentro de mi idea, no tan revolucionario como mi padre en cuanto a participar en el partido comunista pero sí. Yo me acuerdo que en el colegio ya los últimos años yo era del centro estudiantil y todo aquello. Y me acuerdo que cuando entré a la Universidad me propuse “no me voy enganchar en nada de estos temas porque me voy a olvidar del estudio” y yo creo que no tardé ni quince días y ya estaba metido y mi padre preocupado por eso.

Mi padre me acuerdo que cuando le dije que ya estaba militando en un partido político, le vino a su cabeza lo que él hizo y le preocupó, y le preocupó porque allá veníamos hay que tener en cuenta, de etapas de dictadura muy militares y todo aquello. Y claro, entiendo que mi padre y sobre todo mi madre, que se puso blanca, del hecho de que “si pasa algo que van ir a buscarte, ya verás, que cómo se te ocurre”. Mi padre me decía “ya me imaginé pero te hubieras esperado a ser más grande”, con 17 años yo ya estaba metido allí.

Él también.

Sí él también pero bueno se repitió un poco en ese aspecto la historia.

¿En qué momento de tu vida decides que tú te vas a venir ya a vivir a Cataluña?

La idea yo creo que empieza a tomar forma, digo empieza porque no era definitiva ni mucho menos, pero si empieza a tomar un poco de forma en el año 82, cuando se produce el mundial. Aquí, hicimos un intento más o menos serio de venir, de venirnos a visitar, ver el mundial claro muy futboleros, yo con mi padre. Al final no se dio la situación, se empezó a complicar por varios motivos y no vinimos, aunque algunas cartas que se enviaron familiarmente tanto por el lado de mi padre como de mi madre incentivaron, pero al final decidimos que no.

Hubo otros intentos más y conforme se iban produciendo uno de estos intentos también la situación del país iba dando pequeños o grandes empujones, situaciones muy controvertidas digamos muy incómodas, cívicas y políticamente hablando.

Inclusive me acuerdo cuando vino una etapa de gobierno liberal en Argentina, yo tenía mucho contacto con el consulado español, -por suerte nunca se enfadaron conmigo en cuanto a la parte más catalanista, porque yo me acuerdo que tenía un pin que me habían regalado de aquí de la Generalitat y lo llevaba conmigo, y mi mejor amigo era del consulado, era monárquico, pero tuve la suerte de encontrarme con buena gente, con gente respetable en todos los sentidos, que me apoyaban e incluso respetaban mucho mi forma de pensar. Y cuando asume cargo este gobierno liberal, el presidente Menem, me acuerdo de ir al consulado y que ellos me dijeron, me aconsejaban que me viniera, a todo esto mi padre ya había fallecido.

¿Tu padre ya había fallecido?

Sí, había fallecido, quedaba mi madre nada más. Mi madre estaba enferma y bueno yo hago un intento mucho más que serio en algún momento, estamos hablando, ya ahora me estoy yendo al año 95 en donde intento traerla. Inclusive ya teníamos fecha y todo, pero la salud no le permitía viajar, el médico me desaconsejó totalmente del viaje y tuve que anularlo.

¿Y tú estabas ya trabajando allá?

Sí yo trabajaba, en un centro cultural y tenía mucho contacto con el consulado español.

Y todo ese tiempo estás buscando intentos para venir para acá y ¿en qué momento vienes ya?

Bueno con la muerte de mi madre justamente, porque ya teníamos planificado el viaje para el 94, principios del 95 si no me falla la memoria, mi madre fallece en febrero del 95 y en semana santa justamente del año 95, mi tía, sobre todo mi tía la que tengo viva, que es la esposa de uno de mis tíos que tengo aquí por parte de madre, insiste en que yo viajará igualmente aquí a conocer la familia y a bueno hacer todo ese viaje que era un poco encontrarte con un montón de cosas que teníamos planificado con mi madre y que lamentablemente con mi madre ya no podía concretar.

A raíz de eso, de que yo tenía muchas ganas de conocer a mi familia, sobre todo en ese momento en el cual prácticamente en el lapso de dos años falleció mi padre y mi madre, bueno, hace que el motivo para venirme aquí sea mucho más fuerte.

Eso por un lado y por otro lado mi grupo de amigos, siempre me acuerdo de un amigo que me decía, bueno, él era muy sensible en cuanto a un montón de cosas y yo me acuerdo más de una vez, sobre todo de una vez que ya estaba muy próximo el viaje, como yo les hablaba mucho, claro mis amigos más íntimos saben de muchas cosas, por algo son los amigos íntimos, yo al no tener hermanos tenía depositado mi familia en ellos ¿no? Y había uno que me decía pueden pasar dos cosas: o vas y todo eso que idealizas o que tienes como idealizado se te viene abajo y al cabo de, en menos de tres meses estás aquí, o, porque yo le decía que me iba por un mes o, superas ese mes ampliamente e inclusive hasta te quedas.

¿Y tenías ya la idea de venirte a Barcelona?

Sí, sí, claro mi familia por parte de madre vivía en Terrassa y la que quedaba por parte de padre vive en Sants, o sea que era  Barcelona o Barcelona, evidentemente que tenía parte de mi familia en Huesca, pero la que siempre hizo todos los esfuerzos habidos y por haber y me consta porque hemos hablado mucho de este tema, inclusive estando en Argentina es mi tía la de Terrassa. Mi tía la de Terrassa hizo hasta lo imposible y un poco más porque mi madre, sobre todo mi madre volviera a ver a mi tío, o volviera a ver a mis tíos.

¿Te vienes tú solo?

En aquel momento ya vengo yo sólo.

¿En qué año?

Semana santa del 95.

Y cuando llegas, ¿cómo te encuentras con la idea que tu tenías de lo que era Cataluña y Barcelona con la Barcelona real que te encuentras?

Bueno yo creo que es algo normal y natural que uno idealice muchas cosas, entre otras cosas también el hecho de la vida cotidiana, nunca puedes tener una aproximación, la aproximación estará un poquito alejada de lo que es lo cotidiano.

Te voy a poner un ejemplo, por ejemplo me pasó un hecho muy anecdótico que yo lo cuento siempre, que era la primera vez que piso un bar, un bar para tomar un café o lo que sea, me acuerdo que yo iba con la intención de pedir un café con leche y cuando entro veo que una señora pide un café con leche con todas unas características, que yo decía, me acuerdo que lo pidió con la leche no muy caliente, descafeinado, sin azúcar, sacarina, bueno creo que hasta allí acabó, no sé si pidió algo más, pero yo me quedé, para mí era pedir un café con leche simplemente y era eso. Pedí un café con leche, con pesetas, yo conocí la peseta en aquel momento y claro todo eso, el conocer el valor de cómo había gente que lo pedía con una serie de cosas que allí no estamos muy acostumbrados a que se pidieran así, o sea ahí no más me di cuenta de que la cotidianidad la tengo todavía muy lejos ¿no?

¿Y políticamente cómo la encuentras en ese momento? Te hago esa pregunta porque tú comentabas tu interés por la política y que estabas participando directamente.

Bueno yo hacía unos años que me había alejado de la política ya en Argentina, cuando yo comencé tenía 17 años y cuando me alejé, un poco a raíz de un montón de cosas que sería un poco largo de contar, tenía justamente 10 años más, 27.

Cuando llego aquí, yo participaba, es decir las facetas que mis padres no ejercieron mucho, las ejercí yo. Yo iba al Centro Catalán, participaba en una agrupación que se había formado a parte por las diferencias que había entre ellos, yo formaba parte de la Agrupación Cultural Catalana, a la que le debo mucho, le debo entre comillas,  pues esto de deber es relativo, pero en donde crecí mucho como persona, con los códigos y las costumbres de aquí, aprobé mi primer nivel de catalán…

¿Allá?

…aprendí a bailar, allí en Mendoza, aprendí a bailar sardanas, bueno formamos junto con un amigo, un amigo la tenía prácticamente definida, la peña barcelonista, etc. etc., podría contar muchas cosas.

Y estando en la Agrupación Cultural Catalana, gracias a eso y a formar parte muy activa de todo esto, fue cuando decidí venir a Barcelona, desde allí me brindaron todas las recomendaciones habidas y por haber, una carta de presentación y conocí a mucha gente que en aquel momento andaba aquí en Cataluña.

¿Cuándo llegaste conseguiste trabajo pronto?

No cuando yo llegué en el año 95, no vengo con la intención de quedarme de forma definitiva, vengo para ver el terreno como se suele decir, y me acuerdo que un día acompañando mi tía al súper le dije “tía yo tengo la intención de quedarme, o de ir a arreglar lo que tenga que arreglar allá en Argentina y de venirme” y yo me acuerdo que ella siempre me apoyó en todo, sigo teniendo su apoyo afortunadamente, todavía la tengo viva y siempre me apoyó.

Y vuelves a la Argentina ¿Hasta cuándo regresas?

Esto fue en el año 95, porque me quedé tres meses y medio en Barcelona y cuando vuelvo, la situación no acompaña mucho. Intento volver a hacer un montón de cosas para venirme, empecé a intentar vender la casa que tenía, cosas, la situación se empieza complicar por todos lados y ya se transforma.

Hasta el 98, 99 es donde ahí sí que tengo decidido venirme, pero, decido hacer un viaje más. ¿Por qué? Porque en aquel entonces donde yo estaba se presenta la situación de hacer  una gira coral aquí por Barcelona. Entonces yo me apunto, pero me apunto sobre todo para comunicarle a mi tía de que tengo la decisión de venir. Cuando pasa todo eso, terminamos la gira aquí y ya voy con la idea allá de definir la situación.

Pero la situación económica, política y de muchas cosas se complica aún más en Argentina, o sea cada vez la cosa es más espesa, más difícil y a todo esto yo ya tenía el proyecto de venirme y concretamente la situación termina de estallar porque para todo esto venimos arrastrando una situación política socioeconómica de largo rato.

En el año 2001 es cuando estalla el famoso corralito y cuando yo ya tenía el valor de comprar el pasaje, el valor económico, el monto, ya no vale eso sino tres veces más. Y bueno mi tía de aquí me ayudó y en fin, mal vendí lo que tenía que vender.  La situación era ya no sólo mía sino de muchísima gente allí, era muy depresiva y cuando estás en esos niveles ya no piensas con claridad, lo que sí tenía claro era que tenía que venirme y lo puedo concretar eso a principios de 2002.

O sea que pasa tiempo, vine con lo que pude, con lo que pude traerme porque ya te digo que ya ni me lo planteo… económicamente fue un verdadero desastre. Pero bueno ya me vine  aquí a Barcelona, pero hecha la idea como dijo Hernán Cortés de quemar las naves y decir  ‘no tengo alternativa de vuelta’.

Y cuando llegas ¿dónde te instalas?

Me instalo en la casa de mi tía allá en Terrassa.

¿Te fue fácil conseguir trabajo?

No me fue difícil, yo me acuerdo que yo llegué en semana santa y en agosto de ese año ya me llaman para una entrevista.

¿Y a partir de ahí cómo ha ido el trabajo?
 
A ver, el problema que he tenido es más de intentar conseguir trabajo entre uno y otro,  cuando se van produciendo esos lapsus y hasta que empiezo a trabajar más en temas de migración, es un trabajo un poco más estable.

¿Cómo te encuentras en ese momento en Cataluña, con los catalanes?

¿Mi relación con la sociedad? Sí bueno a ver, yo noto que por un lado es como si yo hubiera estado viendo una película durante muchos años y en este caso me encuentro adentro de la película pero que los demás actores a mí no me conocen, sí, es la realidad.

Pero a mí me gusta mucho relacionarme con la gente y entonces lo primero que intento, con todo mi respeto, siempre digo no voy a negar en donde uno ha nacido ni mucho menos, pero durante mi primer año de estancia intento sobre todo relacionarme con la gente fuera del colectivo argentino, porque con los argentinos yo ya sé y quizá lo que me tocaba era relacionarme con gente argentina que ya hacía años estuviera aquí, que ya lo hice después.

¿Y tuviste facilidad para entrar en contacto con la gente catalana, te aceptaron más o menos, cómo los veías?

¿Has sido a los lugares donde nacieron tus padres?

Al lugar donde ha nacido mi padre todavía no, he pasado por Almería, pasa lo siguiente que cuanto más tiempo tenemos en general, todos, es en agosto y a mí el calor me mata, el calor y más los calores que se dan allá en Andalucía ya me retraen un poco.

Y claro como había más relación por parte, con mi tío de aquí que era aragonés pero que vivía en Terrassa, empecé a frecuentar ya desde el año 95 el pueblo de Aragón de mi madre, que es el pueblo que sigo frecuentando actualmente, en donde participo de las fiestas en el pueblo, de la fiesta mayor, ahora de semana santa….

¿Se te reconoce como hijo de exiliado o se te reconoce como español o como argentino?

A ver el que me conoce poco, me conoce como argentino, pero cuando empiezo a explicarle un montón de cosas, de costumbres, de la comida, hasta costumbres culturales, musicales etc., dicen ‘pero a ver, sí, argentino pero claro muy de aquí’ y entonces allí es cuando empieza a salir la otra parte que también forma parte mía evidentemente y que está más que marcada, en donde claro, es un poco el impulso, el impulso que a mí me hace venir aquí.

Cuando yo digo que evidentemente los motivos económicos que nombré anteriormente tienen que ver, yo creo que el corralito tuvo mucho que ver, pero yo siempre digo que más que ser el motivo principal, porque yo ya tenía un motivo muy adentro de venir aquí. Me terminó de dar a el empujón evidentemente el corralito, pero no fue el motivo económico, yo ya desde hacía rato que quería venir.

María y Antonio

¿Qué es lo que más valoras de vivir aquí en Cataluña?

Pero ¿tú crees que en tu forma de ser, en tu vida, ha influido el hecho de ser hijo de exiliado?

Sí, sí, mucho, iba a decir cien por cien, en cuanto a esa faceta sí. Yo evidentemente tengo una parte como, por decirlo, una parte rota dentro mío, no digo difícil de componer porque yo creo que hay cosas que quizá tardan mucho tiempo, pero...

 ¿Y tú crees que hay valores en tu vida que cuando estás aquí piensas que tus valores son a veces diferentes de la gente que está aquí?

Sí, sí porque yo creo que una persona que decide migrar porque socialmente no es bien visto y socio-económicamente no es bien apañado en el sentido de que las posibilidades de trabajo de mi padre se vieron salpicadas o implicadas muchas veces por su ideología, eso hace que él tomara una decisión de viajar a un país tan lejano y coger a mi madre de la mano, sabiendo lo que eso le repercutiría.

Mi padre era una persona que tuvo que luchar inclusive, si yo dijera que mi padre una persona muy pacífica es difícil de creer después de todo lo que ha contado, pero sí, mi padre creía en su idea, creía que nadie lo tenía que pisotear, ninguna bota, ningún dictador y yo pienso exactamente lo mismo,. Eso cuando tú llegas a un país y al poco tiempo, pues yo tenía 10 años en el 76, se produce un golpe de estado militar, hace que muchas cosas se vuelvan a repetir.

Entonces claro en ese momento es cuando yo me veía diferente a mis amigos, diferente con todo mis respetos, no digo mejor, yo ya venía escuchando aunque tuviera 10 años y sabiendo lo que era una dictadura, o sea que yo decía yo no quiero esto para mi país, mi país me refiero a Argentina y mi país también me refiero a España, entonces claro son valores distintos.

Una pregunta que me la puedes contestar o no. ¿Sigues militando o estando en cuestiones de tipo sindical aquí en Cataluña?

¿Qué piensas de la memoria histórica?

Yo creo que la memoria histórica, yo creo que más o menos ya lo he expresado, no debemos perderla y cuando digo que no debemos perderla es por muchísimos motivos. Primero porque yo creo que esa parte de la lucha, pues de ideales y los motivos por los cuales se produjo la guerra civil, podríamos explayarnos y estar mucho tiempo hablando de eso. Inclusive sobre todo los motivos que más me duelen son los motivos externos que provocaron esa guerra civil, esos ensayos militares de otras potencias aquí, y que ayudaron a que también se inclinara la balanza.

Pero también en ese aspecto externo yo creo que también desde hace muy poco se le está haciendo pequeños homenajes a la gente, inclusive de la brigadas internacionales que vinieron a luchar por ese mismo ideal aun habiendo nacido en otros países.

Entonces yo creo que en esto de la memoria histórica estamos muy desequilibrados y muy descompensados. Hoy en día nos encontramos que un juez decide investigar y ahora es lapidado, gente que intenta saber dónde está la tumba de su familia, intentamos saber dónde está Lorca todavía y nos cuesta. Entonces yo creo que está muy descompensado, yo creo que ellos también se merecen saber en qué cementerio están, en que valle de los caídos se los puede visitar también.

Entonces creo que todo esto cuesta, todavía en la sociedad que vivimos y yo creo que la manera de equilibrar un poco el concepto que en este momento, no estoy queriendo decir que la víctimas del otro lado no tengan sus derechos también, porque evidentemente los tienen, pero ya te digo, yo creo que mínimamente los nietos, los hijos, en algún caso quedarán todavía muchas viudas, muchas viudas madres, madres, hermanas, madres etc. etc., que necesitan y tienen que saber dónde está su gente.

De la misma manera que allá en la dictadura hubo, voy a decir una cifra que no sé si es, creo que es bastante real, 30,000 desaparecidos en la dictadura argentina, en la última que hubo, aquí yo no estoy poniendo en tela de juicio quién tenía más razón o quién tenía menos, pero yo creo que una madre debe saber dónde está su hijo.

Muchas gracias.

     
^ subir ^
   
      ______________________________________________________________________________    
     
©exiliorepublicano.org