Hijos y nietos del exilio republicano
 
 

PROTAGONISTAS

 

MIGUEL TRIAS

   
 
Argelia
Robert Ferrer
Sylviane Ortega
Lina Poquet
Annik Valldecabres
Alicia Vázquez

Argentina
Antonio Callejón
Sergio Dantí
Margarita Martínez
Guillermo Vendrell

Colombia
Miguel Trias

Chile
Salvador Goya
Mónica Goya

Marruecos
Jean Claude Torres

México
Ángela Botella
Andrea Luquín
Estrella Olvera
Carmen Simón
Rosa Tineo

Túnez
Carmen López
José Carlos López

Uruguay
Pablo Molero
Mario Pérez

Venezuela
Jean Cebriá
Carolina Luis
Maya Gracia
Ambar Maldonado
Marina Silvestre
José Silvestre
 

Miguel Trias Visbal nace en Bogotá, Colombia el 28 de Diciembre de 1955.

Mi padre fue Miguel Trias Fargas, nacido en San Quirze de Safaja (Barcelona) el 9 de agosto de1924, a su vez hijo de Antonio Trias Pujol (Badalona, 26 de agosto 1892) y Montserrat Fargas Raymat (Barcelona). Mi madre fue Olga Visbal de Brigard nacida en Cartagena de Indias,  hija de Víctor Visbal Rodríguez (Cartagena de Indias) y Beatriz de Brigard Williamson (Bogotá).

 

Presentación
Metodología
Galería fotográfica
Música y videos
Otros documentos y enlaces
Bibliografía
Créditos y agradecimientos
Blog
Exiliorepublicano.net

BLOG

MEMORIAL DEMÒCRATIC


CORREO ELÉCTRONICO

info@exiliorepublicano.org

Don Antonio Trias Pujol, medico cirujano se convirtió en Catedrático de patología quirúrgica primero en la Universidad de Salamanca en marzo de  1920, donde se hizo amigo de don Miguel de Unamuno y posteriormente en la universidad de Barcelona a partir de enero de 1927. Profundamente catalanista y republicano, fue un importante defensor y propulsor de la autonomía universitaria que para el permitiría una clara mejoría de esta anquilosada institución. Elegido miembro del patronato en 1933. Fue encarcelado de octubre a diciembre de 1934, a raíz de la proclama del estado catalán por Lluis Companys. Posteriormente con el estallido de la guerra civil permaneció al frente de sus actividades asistenciales durante toda la duración de la contienda a pesar de haberle ofrecido la conselleria de sanitat.

 A causa de la situación caótica existente en Barcelona, decidió enviar al exilio a su mujer y a sus seis hijos; Ramón, Miguel, María, Carolina, Rosario y Carlos, primero a Francia y posteriormente a Suiza (Brunnen). Con la inminente caída de Barcelona debió huir a Francia pero previendo la inevitable guerra en Europa buscó alejarse  emigrando hacia América, por diversas razones, incluida algo de suerte, terminó escogiendo a Colombia. Se reunió con la familia en Amberes de donde zarparon en el barco “Margaret Johnson” de bandera sueca, hasta Puerto Colombia, el puerto de Barranquilla en Julio de 1939. A los pocos días, en barco de río, remontaron el Magdalena hasta Puerto Salgar y por tren hasta la fría y lluviosa ciudad de Bogota.

Sus primeros años no resultaron fáciles, a pesar del apoyo gubernamental, debido a la férrea oposición del gremio médico que aunque no le pudo impedir el ejercicio legal de la medicina si logró truncar su acceso a la universidad y a la docencia. Continuó  una exitosa carrera en el ejercicio privado de la cirugía siendo finalmente reconocido también por sus colegas.

En la década de los sesenta regresa, durante pequeñas temporadas vacacionales, a España, en una de ellas a recoger el premio Virgili de la Real Academia de Medicina de Barcelona. Durante otro viaje, en el año 70 fallece en Santa Cristina d’ Aro (Girona).
De el recuerdo especialmente su bonhomía, su capacidad de dialogo, el enorme respeto que profesaba a los demás, siempre que encontré  a conocidos o pacientes suyos hablaban de el con enorme cariño y con admiración. Solo lamento dos cosas; no haber podido compartir con el en  mis épocas de madurez y sobre todo no haber podido brindar, efectivamente, por la viuda de Franco.

Miguel Trias Fargas llegó a Colombia con 14 años terminó sus estudios de bachillerato en el Colegio Mayor de Nsta. Sra. Del Rosario e inició los estudios de medicina que culminaría  con las mejores notas de toda su promoción en 1948. Viajó a Europa a especializarse en cirugía de tórax en Liverpool y en Lyon, Durante este periodo visita España de la que conservó un mal recuerdo; “parecía un cadáver insepulto”. Finalmente regresa a Bogotá a ejercer su especialidad primero  en los hospitales de  San Carlos, Sta. Clara y San José,  como cirujano de Tórax y posteriormente en 1957 es uno de los fundadores de la Clínica A. Shaio especializada en cirugía cardiovascular a la que se dedica hasta el año 1972, cuando debido a su afición por la demografía,  decide pasar a la Dirección médica de Profamilia, institución dedicada a programas de control demográfico. Después de un gran esfuerzo y no pocas dificultades en un país católico, se lograron unos resultados tan espectaculares en la tendencia demográfica colombiana que le valieron el reconocimiento nacional e internacional, llegando a ser elegido por el periódico “El Tiempo” (el de mayor importancia en Colombia) uno de los 100 colombianos mas importantes en el siglo veinte. Mi padre siempre mantuvo el deseo de regresar a Cataluña pero no mientras su padre viviera en Colombia. Una vez fallecido su padre, hizo algunas averiguaciones para intentar retornar a Barcelona y tal vez por falta de entusiasmo o de suerte, no lo logró. Fallece en Bogotá el 11 de abril del 2000.

Yo fui alumno del Liceo Francés Louis Pasteur de Bogotá donde terminé el bachillerato en 1973, estudie medicina en el Colegio Mayor del Rosario y me gradué en 1979, al terminar mi año de medicatura rural viajé, con mi mujer, a Barcelona para mi especialización en Cirugía General hasta el año 1984 cuando regresamos a Colombia a ejercer mi especialidad en los hospitales de Occidente-Kennedy y el Central de la Policía. Sin embargo ya teníamos bastante claro que deseábamos regresar de manera definitiva a Barcelona pero debido a problemas con el título de especialista, solamente hasta el año 2002 podemos llevarlo a cabo. La apuesta no fue del todo fácil e inicialmente la incertidumbre laboral fue importante, afortunadamente con el apoyo de la familia catalana y de antiguos amigos logramos la estabilidad laboral necesaria para enfrentar mejor semejantes cambios. Aunque a mis hijas inicialmente les costó bastante adaptarse, en la actualidad yo diría que estamos todos,  bastante integrados a la vida en esta ciudad y nos sentimos profundamente catalanes sin haber dejado de ser colombianos.

_____________________________________________________________________


Miguel Trias Visbal neix a Bogotà, Colòmbia el 28 de Desembre de 1955.

El meu pare va ser Miguel Trias Fargas, nascut en Sant Quirze de Safaja (Barcelona) el 9 d'agost de1924, al seu torn fill d'Antonio Trias Pujol (Badalona, 26 d'agost 1892) i Montserrat Fargas Raymat (Barcelona). La meva mare va ser Olga Visbal de Brigard nascuda a Cartagena d'Índies, filla de Víctor *Visbal Rodríguez (Cartagena d'Índies) i Beatriz de Brigard Williamson (Bogotà).

Don Antonio Trias Pujol, medic cirurgià es va convertir en Catedràtic de patologia quirúrgica primer a la Universitat de Salamanca al març de 1920, on es va fer amic de don Miguel de Unamuno i posteriorment a la universitat de Barcelona a partir de gener de 1927. Profundament catalanista i republicà, va anar un important defensor i propulsor de l'autonomia universitària que pel permetria una clara millorança d'aquesta anquilosada institució. Triat membre del patronat en 1933. Va ser empresonat d'octubre a desembre de 1934, arran de la proclama de l'estat català per Lluís Companys. Posteriorment amb l'esclat de la guerra civil va romandre al capdavant de les seves activitats assistencials durant tota la durada de la contesa malgrat haver-li ofert la conselleria de sanitat.

A causa de la situació caòtica existent a Barcelona, va decidir enviar a l'exili a la seva dona i als seus sis fills; Ramón, Miguel, María, Carolina, Rosario i Carlos, primer a França i posteriorment a Suïssa (Brunnen). Amb la imminent caiguda de Barcelona va haver de fugir a França però preveient la inevitable guerra a Europa va buscar allunyar-se emigrant cap a Amèrica, per diverses raons, inclosa una mica de sort, va acabar escollint a Colòmbia. Es va reunir amb la família a Anvers d'on van salpar en el vaixell "Margaret Johnson" de bandera sueca, fins a Port Colòmbia, el port de Barranquilla al juliol de 1939. Als pocs dies, amb vaixell de riu, van remuntar el Magdalena fins a Port Salgar i per tren fins a la freda i plujosa ciutat de Bogotà.
Els seus primers anys no van resultar fàcils, malgrat el suport governamental, a causa de la fèrria oposició del gremi mèdic que encara que no li va poder impedir l'exercici legal de la medicina si va aconseguir truncar el seu accés a la universitat i a la docència. Va continuar una reeixida carrera en l'exercici privat de la cirurgia sent finalment reconegut també pels seus col·legues.

En la dècada dels seixanta torna, durant petites temporades vacacionals, a Espanya, en una d'elles a recollir el premi Virgili de la Real Acadèmia de Medicina de Barcelona. Durant un altre viatge, l'any 70 mor en Santa Cristina d' Llauro (Girona).
Del record especialment el seu bonhomia, la seva capacitat de dialogo, l'enorme respecte que professava als altres, sempre que vaig trobar a coneguts o pacients seus parlaven de l'amb enorme afecte i amb admiració. Solament lamento dues coses; no haver pogut compartir amb l'en les meves èpoques de maduresa i sobretot no haver pogut brindar, efectivament, per la vídua de Franco.

Miguel Trias Fargas va arribar a Colòmbia amb 14 anys va acabar els seus estudis de batxillerat en el Col·legi Major de Nsta. Sra. Del Rosario i va iniciar els estudis de medicina que culminaria amb les millors notes de tota la seva promoció en 1948. Va viatjar a Europa a especialitzar-se en cirurgia de tòrax a Liverpool i a Lió, Durant aquest període visita Espanya de la qual va conservar un mal record; "semblava un cadàver insepult". Finalment torna a Bogotà a exercir la seva especialitat primer als hospitals de Sant Carlos, Sta.. Clara i San José, com a cirurgià de Tòrax i posteriorment en 1957 és un dels fundadors de la Clínica A. Shaio especialitzada en cirurgia cardiovascular a la qual es dedica fins a l'any 1972, quan a causa de la seva afició per la demografia, decideix passar a l'Adreça mèdica de *Profamilia, institució dedicada a programes de control demogràfic. Després d'un gran esforç i no poques dificultats en un país catòlic, es van aconseguir uns resultats tan espectaculars en la tendència demogràfica colombiana que li van valer el reconeixement nacional i internacional, arribant a ser triat pel periòdic "El Temps" (el de major importància a Colòmbia) un dels 100 colombians mes importants al segle vint. El meu pare sempre va mantenir el desig de tornar a Catalunya però no mentre el seu pare visqués a Colòmbia. Una vegada mort el seu pare, va fer alguns esbrinaments per intentar retornar a Barcelona i tal vegada per falta d'entusiasme o de sort, no ho va aconseguir. Mor a Bogotà l'11 d'abril del 2000.

Jo vaig ser alumne del Liceu Francès Louis Pasteur de Bogotà on vaig acabar el batxillerat en 1973, estudiï medicina en el Col·legi Major del Rosario i em vaig graduar en 1979, en acabar el meu any de medicatura rural vaig viatjar, amb la meva dona, a Barcelona per a la meva especialització en Cirurgia General fins a l'any 1984 quan tornem a Colòmbia a exercir la meva especialitat als hospitals d'Occident-Kennedy i el Central de la Policia. No obstant això ja teníem bastant clar que desitjàvem tornar de manera definitiva a Barcelona però a causa de problemes amb el títol d'especialista, solament fins a l'any 2002 podem dur-ho a terme. L'aposta no va ser del tot fàcil i inicialment la incertesa laboral va ser important, afortunadament amb el suport de la família catalana i d'antics amics aconseguim l'estabilitat laboral necessària per enfrontar millor semblants canvis. Encara que a les meves filles inicialment els va costar bastant adaptar-se, en l'actualitat jo diria que estem tots, bastant integrats a la vida en aquesta ciutat i ens sentim profundament catalans sense haver deixat de ser colombians.

Entrevista

Miguel por favor nos das tu nombre, tu lugar de nacimiento, el nombre de tus padres y de tus abuelos.

Yo me llamo Miguel Trías Bisbal, nací en Bogotá en el año 1955, soy hijo de Miguel Trías Fargas y Olga Bisbal de Brigá y nieto de Antonio Trías Pujol y de Montserrat Fargas.

Miguel, ¿conoces un poco la historia de tu padre y de tu abuelo aquí, durante la guerra? y ¿cómo es su trayectoria para el exilio?

Bueno, ellos en la época de la guerra, cuando comenzó el levantamiento, vivían en Barcelona. Mi padre tendría 12 años o una cosa así, nació en el 24 y mi abuelo trabajaba en el Hospital Clínico de Barcelona y decidió quedarse en la ciudad a cargo del Hospital Clínico para atender básicamente a los heridos que generó todo el conflicto.

¿Tu abuelo formaba parte de alguna organización, de algún partido político?

Bueno, oficialmente tengo entendido que no formaba parte de ningún partido político en concreto, él era republicano, catalanista y yo creo que estaba casado fundamentalmente con el proceso universitario, intentando lograr la autonomía de la universidad aquí en Barcelona, proceso que lograron avanzar mucho gracias, en parte a sus esfuerzos. Incluso unos años antes estuvo encarcelado por haber propuesto y llevado a cabo el proceso de autonomía de la universidad, a raíz de la dictadura de Primo de Rivera y tuvieron problemas con estos procesos.

Antonio Trias Pujol, su abuelo

¿Tu abuelo era catalanista?

Sí.

¿Y tu abuela?

Mi abuela también, los dos eran, mi abuelo, don Antonio, nació en Badalona en 1892 y doña Monserrat yo creo que nació en Barcelona porque su padre venía de Castellderçol y se instaló en Barcelona, también era médico, fue uno de los primeros ginecólogos aquí en Barcelona. Tengo entendido que si bien no fue la primera cirugía que se hizo en Barcelona, sí tuvo mucho éxito el doctor Miguel Fargas, también fue catedrático de ginecología de la universidad. Entonces ellos ya vivían en Barcelona, yo supongo que mi abuela nació en Barcelona.

Dices que tu papá nace el 24.

En esa época mi abuelo estaba trabajando como catedrático de cirugía en la Universidad de Salamanca, pero ellos veraneaban aquí en Barcelona, bueno no en Barcelona sino en un pequeño pueblo que queda en las afueras de Barcelona que se llama San Quirico de Safaja, donde tenían la casa de campo, donde iban a veranear. Entonces al haber nacido en agosto, nació allá, pero fue accidental, ellos en ese momento residían en Salamanca.

¿Y tu papá es el mayor?

No es el segundo.

¿Ya tenía un hermano?

Si Ramón Trías Fargas era el hermano mayor que también habría nacido en la época de Salamanca pero que también nació aquí porque nacieron en el verano.

¿Y por parte de tu madre?

Mi madre es colombiana, por el apellido suponemos que hay ahí algún ancestro catalán, que no hemos identificado por ahora, pero seguramente esto ya fue hace muchas generaciones y no conocemos todavía el camino.

Bueno entonces llega la guerra y tu abuelo está trabajando en el hospital.

Entonces, tengo entendido que a él le propusieron formar parte de alguno de los gobiernos y él decidió que no, que él se dedicaba a lo que él hacía bien que era la enseñanza, y se queda aquí. Al finalizar este verano y en vista de las circunstancias, decidió mandar a la familia a Francia, o sea a su mujer, una hermana de su mujer y a los seis hijos.

¿Tu papá era el segundo?

Si, el segundo, ellos tuvieron, después de mi padre vinieron tres mujeres, María, Carolina y Rosario y Carlos que era el menor de todos. Entonces se fueron ellos primero, como empezaron a bombardear Barcelona, pues para evitar problemas se fueron ellos en barco hasta Marsella, en condiciones creo que muy lamentables.

Desde Barcelona.

Sí, desde Barcelona, creo que el barco iba repleto de gente, prácticamente, pues es el caos de esos momentos.

Ya en Marsella, logran reunir un dinero con la venta del oro que llevaban, joyas y algunas otras cosas y consiguen unos pasajes a París. Se instalan inicialmente en París, pero al poco tiempo consiguen para los dos mayores un colegio muy bueno en Suiza y se van todos para Suiza. Mi papá, sus hermanos y su madre y se instalan en Suiza.

¿Tu abuelo se queda aquí?

Mi abuelo se queda aquí, tengo entendido que ocasionalmente los visitó allí, ellos no volvieron a España en ese momento y bueno mi abuelo …, incluso al comienzo de la guerra lo detuvieron porque le encontraron en su casa la carta de agradecimiento de un paciente que era del bando nacional y esto lo tomaron como que él era afecto al régimen, creo que con muchas presiones lograron sacarlo de la cárcel.
Es decir evidentemente mi abuelo, si acaso estuvo cerca es de la Generalitat, y estuvo siempre del bando republicano e incluso fue condenado posteriormente por haber sido un separatista, rojo, esas cosas que pasaron.

¿Y cómo sale y cuándo sale?

Bueno entonces al final de la guerra, ya con el desastre final, él sale por Francia, por carretera hasta Francia y en Francia ya se van a Suiza.

¿No estuvo en ningún campo de concentración?

No, él no, no sé cómo lo hicieron, no sé si diciendo que su familia estaba en Suiza, -el por qué y el cómo no sé-, él no estuvo en campo de concentración. Cuando estuvieron todos reunidos, él preveía que la situación europea se iba complicar enormemente y consideró que no era prudente quedarse ni en Francia ni en Suiza. Y empezó a buscar horizontes del otro lado del mar. Creo que intentó buscar cosas en Venezuela, en México también, aunque me parece que lo descartó muy pronto porque no quería seguir con el conflicto porque los españoles que se fueron allí seguían manteniendo la cosa muy politizada. El quería huir un poco de ese proceso.

Y terminó en Colombia, casi accidentalmente porque un ex alumno de él y de su hermano había invitado a su hermano que también era médico, a que dadas las circunstancias por qué no iba a Colombia. Finalmente su hermano se quedó en Francia con toda su familia y Antonio se puso en contacto con este doctor y lograron que los recibieran. Además en ese momento, incluso había una vista favorable del presidente de Colombia, que no de todo el país, el presidente sí se puso muy claramente al lado de la República y trató de ayudar a los republicanos que podían ir para allá, pero fue casi una posición muy personal.

¿Y se van en avión?

No ellos se van en barco.

¿Sabes el nombre del barco?

Fue un barco de bandera sueca, que se llamaba él Margaret Johnson, salió de Amberes con destino a Puerto Colombia. Esto fue en el 39. Incluso tengo entendido que ellos habían comprado pasajes de tercera, pero por una atención del presidente de Colombia, que ya había oído referencias, los pasaron a primera.

Llegaron a Puerto Colombia, que es el puerto de la ciudad de Barranquilla, en ese momento debió ser muy impresionante para unas personas que venían de Europa por los cambios que había, por la riqueza de la fauna. Lo que para mi padre y su hermano era casi una aventura, creo que para mi abuela fue un golpe fortísimo. Pues el calor, el caos de allí, el río, tomaron un barco por el río Magdalena para llegar a Bogotá. En el río veían caimanes, pues toda la fauna silvestre a la que no estaban acostumbrados y bueno era una zona social más bien pobre, que para la gente que venía de Europa debía de ser muy contraproducente.

Después llegaron creo que a una ciudad, creo que era Honda, desde donde tomaron un tren hasta Bogotá, que ya les pareció una ciudad más normalita.

Sus abuelos en Bogotá

¿Y ahí iban los seis hermanos?

Ahí sí ya iban juntos, los hermanos y los dos padres.

¿Tu papá qué edad tendría?

14 años más o menos. Sí porque yo sé que él llegó para hacer los dos últimos cursos de bachillerato. Entonces se instalaron en Bogotá y como siempre, se suponía que era una instalación corta, mientras pasaba el temporal.

Era lo que te iba a preguntar si ellos pensaban que volverían.

Siempre, siempre, esta es su casa, siempre yo recuerdo los brindis de cada ocasión festiva, era por la viuda de Franco, pero los terminó enterrando a todos y no volvieron, a vivir.

Entonces tus abuelos siempre tenían la maleta lista para volver.

No sé si la maleta, pero sí estaban dispuestos a volver, incluso yo sé que mi abuelo estuvo haciendo investigaciones para ver cómo estaba la situación para intentar regresar, todavía cuando él era activo profesionalmente.

Su hermano si regresó desde Francia pero lo trataron muy mal, lo tuvieron siempre muy acosado, prácticamente no le dejaron ejercer la medicina pública ni lo dejaron volver a la universidad, que para ellos dos había sido su pasión.

Entonces cuando él veía que la situación de su hermano no era nada favorable pues nunca tomó la decisión de regresar. Finalmente cuando las cosas fueron cambiando y asegurándose de que no tenía ningún proceso político, bueno judicial pendiente, regresó en un par de ocasiones pero siempre como una cosa temporal. De hecho sí de vacaciones o a cosas familiares.

Cuando ya se instalan allá ¿tú sabes si él tenía relaciones con gente del exilio?

Sí, mi abuelo fue muy activo en ese sentido, fue de los fundadores de la Casa Catalana en Colombia, organizó los juegos florales del año 45, se reunía y ahí sí más que con la comunidad catalana, con todos los españoles exiliados. También fue fundador de la Sociedad Española de Beneficencia para tratar de ayudar a los españoles que no tenían una buena situación, médica e incluso reunían fondos para ayudarles económicamente.

Entonces se fue acostumbrando.

Él empezó a trabajar y de pronto, si bien fue muy bien recibido por las esferas políticas altas, por el gremio médico no lo fue tanto, les tocó dejarlo ejercer porque él era doctor y le convalidaron su título y por lo tanto le dejaron ejercer, pero lo que nunca le dejaron fue volver a la universidad, ahí no le dejaron ninguna posibilidad. Siguió ejerciendo su cirugía, yo creo que con un éxito extraordinario, digamos la cierta animadversión del gremio médico generó una curiosidad ante los bogotanos que decían que si este doctor estaba en tanto conflicto con los médicos, que lo querían conocer y yo creo que le hicieron un favor porque su clientela se volvió muy numerosa. Yo todavía recuerdo siendo estudiante de medicina, haber conocido personas de cualquier parte de Colombia a las que algún familiar les había operado el profesor Trías, que era como en el fondo lo conocían.

Tu papá es joven en ese momento y sigue yendo a la escuela. ¿Él va a un colegio público?

No, él va al colegio de Nuestra Señora del Rosario, yo no creo que fuera un colegio público, yo creo que en un colegio privado, después entra a la Universidad Nacional que sí era una universidad pública, con muy buenos resultados, siempre toda la carrera fue extraordinario.

Hace medicina.

Sí hace medicina. Y también hace la rama quirúrgica, siguiendo un poco la trayectoria de la familia. Cuando termina, viene a España, está un tiempo aquí en España, regresa a Colombia y se va a Liverpool, donde hace una especialidad en cirugía torácica.

¿Era soltero?

Si, después va a Lyon y finalmente regresa a Colombia. En Colombia se casa con mi madre. Siempre tuvo la idea él también de volver a España.

¿A pesar de que era tan joven?

Sí, yo creo que esas cosas marcan mucho, la casa de mi abuelo yo recuerdo siendo muy niño, que era un sitio de reunión de los españoles exiliados. Los sábados era habitual, después de la comida un café en el que venía mucha gente pues a hablar de lo de siempre. Ya entonces siempre lo tenían muy vivo, ellos siempre lo tuvieron muy vivo y yo creo que todos tuvieron siempre la idea de regresar, lo que pasa es que a medida que iba pasando el tiempo se iban integrando más allí, mi padre se casó con una colombiana, mi abuelo nunca tuvo la posibilidad real de regresar definitivamente, hasta ya muy tarde.

¿Y tu tío?

Si él sí.

¿También era médico?

No, el empezó medicina, pero se cambió posteriormente a Derecho, después estudió Economía en Chicago y regresó a España. Si, regresó a Barcelona y se casó con una catalana, que conoció en Inglaterra, la hija del doctor Trueta y él sí decidió hacer toda su vida aquí.

Mi padre hizo dos intentos concretos de buscar trabajo, de intentar venir a trabajar aquí, ya con nosotros nacidos, pero no, nunca resultaron en algo real, entonces decidió quedarse allí.

Entonces tu padre se casa con tu madre, ¿cuántos hermanos son?.

Somos cinco, la mayores mi hermana Laura que ella tuvo un problema de sordera y mis padres una vez que estaba terminando el colegio decidieron que era más adecuado que ella viniera a vivir a Barcelona, se vino desde el año 72 o una cosa así, aquí a Barcelona a acabar los estudios, porque veían que la situación en Barcelona estaba más avanzada. Y se quedó a vivir aquí y se casó y tuvo sus hijos y aquí sigue viviendo.

De hecho, de los hijos de mi abuelo: 13 volvieron a España, uno se fue a Costa rica y los últimos dos se quedaron en Colombia. Mi padre, yo creo que mientras su padre estuvo activo le sabía muy mal dejarlo y por eso yo creo que no hizo un esfuerzo mucho más real de volverse, digamos cuando estaba soltero o casado pero sin tantos hijos, porque tenía la sensación de que abandonaba a su padre.

Boda de sus padres

¿En tu casa se hablaba catalán?

En la casa de mis abuelos sí, sí se hablaba catalán, yo me acuerdo que cuando íbamos allá incluso leíamos unas tiras cómicas del Cavall Fort y cosas de éstas, entonces yo más o menos lo tengo más claro que mis hermanos, a mis hermanos les tocó más frío este proceso.

Yo me acuerdo todavía de haberlos oído hablar en catalán, pero claro en mi casa al ser mi hermana sorda, mi padre y mi madre decidieron que no podían meter otro idioma porque para ella era muy difícil ya sólo el castellano y pues hablar otro idioma hubiera complicado las cosas. Yo realmente el catalán lo vine a aprender cuando vine a estudiar la especialidad de cirugía aquí en España.

¿Cuando tú eres pequeño tenías amigos del grupo de exiliados?

No, realmente no, yo creo que nuestra generación fue más difícil, si teníamos relaciones con muchos de los exiliados porque los veíamos en las fiestas de la familia, conozco gente, los Busquets que se casaron con los directores del periódico del Espectador que era muy importante en Colombia, mucha gente, los conocíamos, la familia Fernández Paña, pero nunca fuimos amigos digamos de las generaciones jóvenes nacidas en Colombia, no. Los conocíamos pero de ahí a hacer amistades, no.

¿Ibas al Casal Catalán o a algún centro de gente del exilio?

No, no, mi relación era con la familia, con los amigos, básicamente. Yo diría que el Casal Catalán decayó mucho en un periodo, yo diría que por ahí desde los sesentas hasta los ochenta y pico que se volvió a retomar la idea de sacarlo adelante, de darle nuevos ánimos, porque yo creo que se había perdido un poco la energía inicial.

¿En casa de tu abuelo la comida era típicamente española?

Española, era básicamente española, se comía muy bien, todavía recuerdo esas cosas, yo creo que mi abuela intentó mantener esas cosas más cómo se vivía aquí, ellos trataron de mantener la vida de aquí, sin rechazar las cosas que les podían interesar de allí, pero básicamente se hacía la comida de aquí. Aunque también hacían muy buen ajiaco, que es la sopa típica de Bogotá.

Porque en tu casa se comía comida colombiana ¿no?.

Sí, bueno aprendimos a hacer las dos cosas, íbamos sacando las partes que nos gustaban de cada sitio.

La familia Trias en Bogotá

¿Tú terminas la escuela?

Yo termino en el año 73, en el Liceo Francés, que yo creo que eso también me facilitó un poco lo del catalán. Empiezo a estudiar medicina en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, es una universidad y ahí terminó medicina. Después del año rural, que es obligatorio en Colombia, habiendo hablado con familiares de aquí de España, decido venir a hacer la especialidad en Barcelona, en el hospital de Santa Cruz de San Pablo.

Esa fue la primera vez que viniste.

Bueno yo ya había estado de turista dos veces antes, pero veníamos 8, 10 días.

Cuando decides venir a estudiar, decides venir a Cataluña ¿no?.

Sí, de hecho nunca me planteé venir a otro sitio, no sé si por comodidad o por interés o por afinidad, el hecho es que lo lógico era Barcelona y vinimos a Barcelona. Yo me casé poco antes de venirme, me casé un mes antes de venirme y me vine con mi mujer, estuvimos aquí cuatro años un poco más, nos fue bien, de hecho incluso nos planteamos quedarnos en ese momento, pero como la idea original había sido regresar a Colombia, pues decidimos volver a Colombia.

En Colombia estuve ejerciendo cirugía pero siempre con la idea de ‘hombre si se diera...’. Tuve problemas con los papeles porque yo venía becado y el compromiso es que tenía que regresar a ejercer en Colombia, entonces ejercimos, estuve allá del año 85 hasta el año 2002 trabajando en hospitales del estado, con mucho trabajo evidentemente como pasa en esos sitios. Allí tuve a mis dos hijas, pero siempre investigando si existía la posibilidad de regresar, si habían cambiado las leyes. Y finalmente, pues cambiaron las leyes y me permitieron obtener el título de especialista y fue el momento que decidimos regresar a España.

Siendo ya españoles.

Sí la nacionalidad la recuperamos, yo recuperé la nacionalidad española apenas vinimos a hacer la especialidad, en el año 80. Estábamos todos inscritos en la embajada española, pero nunca habíamos ejercido de españoles, nunca, pero a partir de ese momento nos preocupamos de recuperar la nacionalidad española.

¿Qué pasó con tus abuelos y con tus papás?

Bueno desafortunadamente, como uno siempre piensa de los abuelos, que el momento de aprovecharlos es cuando uno está mayor porque es cuando les puede sacar el jugo, no están. Mi abuela fallece en el año 67, justo después de un viaje aquí a España, que se casaba su último hijo y que mi abuelo recogió un premio que le otorga la Real Academia de Medicina de Barcelona, que es un premio que dan cada año, el Premio Virgil y se lo entregan ese año a mi abuelo.

Ese mismo año apenas llegan a Bogotá, mi abuela se muere, la entierran allí y la idea siempre era que a él lo enterrarían en el mismo pueblo donde la enterraron a ella. Pero las circunstancias se dieron de que en uno de sus viajes a España, viajes turísticos, porque él no se planteó ya nunca más vivir acá, estando en la casa de campo de su hijo, en Santa Cristina de Aro, parece que tuvo un derrame y se muere pues de manera súbita, no hay ninguna posibilidad de hacer nada por él. Y lo entierran en ese mismo pueblo, en Santa Cristina de Aro. Esto en el año 70.

Miguel Trias Fargas en la condecoración del gobierno colombiano

Entonces mis papás siguen en Colombia, es cuando mi papá yo creo que hizo los dos intentos más serios de volver, pero no encontrando ya una salida profesional muy clara. Una vez fue con el hospital de San Pablo de cirugía cardiovascular, pero finalmente no se dieron las posibilidades.

Mi madre también muere relativamente joven, en el año 76, y bueno quedamos en esas situaciones en que ya mi padre yo creo que se resignó, se dedicó a vivir en Colombia, le fue muy bien, cambió la cirugía por la planificación familiar y por los procesos demográficos, que son, yo creo, una labor extraordinaria para el país, que incluso la reconoce el periódico más importante de Colombia que es el Tiempo.

Este periódico para el año 2000 saca unos fascículos de los 100 colombianos más importantes en el siglo XX, y uno de ellos es mi padre. Fundamentalmente por los resultados del cambio demográfico tan dramático que tuvo Colombia en esas épocas, que fue de los años setenta y pico a los noventa. Y esto fue legado por mi padre, con unos enfrentamientos que todavía recuerdo muy grandes con la iglesia católica, que estaba totalmente opuesta a cualquier sistema que permitiera el control de la natalidad; y por la izquierda, que también en esa época tenía una posición verticalmente opuesta a la planificación, -consideraban que era una imposición de los yanquis-.

Afortunadamente en Colombia hoy son, creo que han hecho los cálculos de alrededor de 10 millones de personas menos gracias a los resultados de estas actividades y esto hace que sean países, no diré que mucho más manejables, pero sí que el problema social sea un poco más fácil de enfrentar.

Montserrat Trueta viuda Ramon Trias Fargas y Jordi Amat

¿Entonces tú decides venir porque querías vivir aquí  y no por cuestiones económicas?

Yo no sé si esto le habrá pasado a más gente, a mí me pasó, a mis hermanos en cambio no les pasa, yo no sé si porque uno es el mayor y estaba más en contacto con estas situaciones de exilio, en el que se vive una cosa que…, uno pues sí es de allá, yo me siento profundamente colombiano, pero también de aquí. Y quiere uno ver cómo van las cosas aquí y evidentemente sí hay una atracción que siempre la tuve, siempre. Es decir hasta que hice la especialidad no me había planteado el quedarme a vivir como concepto eterno aquí en Barcelona, pero después sí, una vez que ya lo conocí, que ya he estado aquí, sí, pues empiezas a encontrar algo que te hace querer quedarte.

Ahora cuéntanos el proceso de venir a Cataluña. ¿Tienes problemas de trabajo? ¿de encontrarte?

Bueno, yo particularmente me consideraría un caso excepcional, fue una decisión hasta cierto punto irresponsable, porque no tenía muchas cosas con las que contar en el momento de decidirme, me vi forzado por situaciones que a posteriori he visto muy claras.

Yo logré el título de especialista más o menos en el año 2001, desde ese momento empecé a hacer gestiones con las personas que conocía aquí, de la época de la especialidad y con los familiares que todavía se encontraban aquí, a ver qué posibilidades reales de trabajo existían.

Incluso en febrero del 2002 estuve visitando Barcelona con el objetivo concreto de buscar trabajo, no era un momento fácil, ya había bastante inmigración, no había bastantes plazas de trabajo en la especialidad de cirugía, pero establecí algunos contactos y vi muy claro que quería volver.

Mi hija mayor en ese momento tenía 15 años, lo que hacía que la decisión tenía que tomarse muy pronto, porque si no, si yo esperaba dos o tres años hasta ver las cosas claras, ella tendría 18 y traerla hubiera sido más conflictivo de lo que fue. Entonces decidimos, me llamaron del Hospital del Igualada que había unas plazas para unas guardias ocasionales los fines de semana y decidí que era la ocasión para intentarlo.

¿Tú ya habías aprendido catalán cuando viniste?

Sí.

El idioma para ti no era un problema

No, no era un problema, yo diría que fue fácil aprenderlo. En San Pablo ya hablábamos catalán, yo vine con una beca del Instituto de Cultura Hispánica que después le cambiaron el nombre, del Instituto de Cooperación Iberoamericana y dentro de las cosas que ofrecían cuando estuve aquí, eran unos cursos de catalán y bueno estuve asistiendo a esos cursos de catalán y realmente me aportaron mucho y me facilitaron el aprender el idioma.

Entonces tu primera entrada a Cataluña fue Igualada.

Sí yo entré a Igualada a hacer guardias, vivía en Barcelona.

¿Sólo tienes una hija?

Dos hijas, la menor tenía 13 años.

¿Y para ellas fue muy complicado?

Sí bueno, yo me vine primero en mayo y que ellas llegaron en agosto, yo ya estando aquí inmediatamente surgieron más guardias en Vila Franca del Penedés, después otras guardias en Olot, posteriormente guardias en Sabadell, entonces digamos que económicamente las cosas iban saliendo, no en el trabajo ideal, pero iban saliendo. Ellas llegaron en agosto de ese año.

Tu mujer también es médico.

No, ella es socióloga.

¿Y para ella también ha sido…?

Ella, bueno para ella no ha sido tan fácil, ella, le costó trabajo inicialmente, el primer año se lo tomó en organizar el proceso de las niñas, la adaptación de las niñas aquí, afortunadamente ellas también estudiaron en el Liceo Francés y fue muy fácil que entraran al Liceo Francés de Barcelona, con lo cual para ellas no fue tan traumático, porque era el mismo idioma, son los mismos libros, incluso algunos profesores de aquí estaban aquí o viceversa, entonces esa inmersión facilitó un poco las cosas.

Mi mujer esperó un año más o menos y empezó a trabajar en el fórum, y empezó encontrando trabajos de comercial, en diferentes empresas, y bueno se ha ido localizando y hoy en día está bastante contenta con lo que está haciendo ahora.

Las niñas yo creo que hoy, que ya no son niñas, tienen más claro que esto vale la pena, que fue un esfuerzo que les costó pero que hoy tienen claro que se vive mejor, hasta cierto punto, aquí que aquí; hay una tranquilidad y unas libertades que en Colombia por más que uno lo quiera ver con el corazón, no están del todo, no.

El recibimiento de los catalanes hacia ti ¿fue fácil?, ¿fue complicado?

Es decir yo diría, hay dos cosas, uno, siempre hubiera aspirado que desde el punto de vista oficial y del estado, a las personas que tuvieron que salir de esa manera, se les hubieran facilitado las cosas para ellos o para sus familiares, el retorno digamos, con un apoyo oficial real, eso no existió. Lo que sí existió fue el apoyo de las personas, amigos, parientes.

No sé si por el apellido o porque ya hablaba un poco el catalán, yo diría que nunca me he sentido realmente un inmigrante en el sentido total de la palabra. Sí, a veces tiene uno esa sensación, pero en general yo diría que no me ha tocado vivir esa parte negativa. Ya habíamos hecho amigos de los años anteriores, tenemos muchos familiares, algunos estaban bien localizados y en realidad yo diría que no he tenido la sensación de rechazo por parte de la gente de aquí.

Miguel, ¿tú llegaste a tener alguna participación política en Colombia?

No, activa política, no, yo siempre me dediqué a la cosa médica.

Cuando llegaste ¿has ido a conocer los lugares donde nacieron tus abuelos?

¿Qué es lo que más valoras de vivir aquí en Cataluña?

Bueno hoy por hoy, pues un poco lo que hablábamos antes de la tranquilidad, Colombia siendo un país sensacional, tiene unos problemas de inseguridad innegables. Especialmente para un padre que está en épocas de ver a sus hijos crecer y volar fuera del nido, pues desde aquí, el cambio es sustancial.

Aquí la vida es mucho más tranquila, ellas hacen un poco lo que quieren, pueden ir a cualquier parte sin estar preocupados de que les puede pasar algo, no quita que pueda pasar algo, claro, pero no es con las posibilidades que hay allí, y se han integrado bastante bien.

Yo hablaría de la tranquilidad y de la calma que se vive aquí, para todo, la vida la vive uno con más tranquilidad. A veces añora uno sobre todo a las personas en Colombia, porque bueno deja uno buenos amigos, la gente es mucho más abierta y las relaciones son mucho más fáciles, pero yo diría que sí, que aquí, aún dejándolo todo, siempre es mejor quedarse y sigo considerando que nos quedaremos aquí definitivamente.

¿Se te reconoce como hijo de exiliado, como catalán o eres es el médico colombiano?

Depende de los sitios, yo creo que todavía respetan mucho el apellido de mi abuelo, muchos conocen la historia, incluso a través de la carrera política de mi tío también tienen recuerdos, yo diría que la mayoría de las partes, más como catalán, que como colombiano. En alguna parte pues sí queda la idea, mi acento no ha cambiado, sigo siendo colombiano para muchas cosas, pero yo diría que…, por eso te digo que mi situación no es propiamente la situación habitual que uno encuentra, no soy un médico colombiano y evidentemente tampoco soy totalmente catalán, yo diría que en la mayor parte de los sitios ha sido más una cosa abierta.

¿Qué ha sido para ti ser nieto de exiliados? ¿Cómo ha influido en tu vida?

¿Qué opinas sobre lo que está ocurriendo con la memoria histórica?

A mí me parece que debía recuperarse totalmente para cualquiera de los bandos, pienso que es un grave error no respetar el derecho de los herederos, de los muertos. No pienso entrar en la pelea de los que si tienen la culpa son unos o son otros, pero pienso que si unos familiares quieren saber qué ha pasado con sus parientes, tienen todo el derecho y si quieren enterrarlos en un sitio u en otro, deberían tener el derecho y el apoyo institucional. Sin entrar a juzgar qué pudo pasar, es decir lo hecho, hecho está.

Pero yo creo que la actuación, lo que se debería buscar ahora, es un poco, buscar la normalidad de la situación, no es mantener las cosas escondidas, como las han tenido hasta ahora. Se pueden abrir las heridas, pero pienso que lo mejor para las heridas es enfrentarlas, tratar de lavarlas bien lavadas y no taparlas con tierra que eso las infecta y genera más problemas.

Yo pienso que es un error el tratar de callar al juez Garzón, pienso que es un error el no destapar las tumbas que se puedan conseguir y cada familiar y cada pariente hará lo que quiera con sus familiares o con sus parientes, si unos quieren dejarlos allí, pues que los dejen allí y si otros los quieren dejar en un cementerio de la familia o así pues se les debería permitir.

Hace un rato me comentabas que crees que debería de haber habido más ayuda por parte del gobierno para los hijos del exilio.

     
^ subir ^
   
      ______________________________________________________________________________    
     
©exiliorepublicano.org